Cristian David Ávila confirmó graves afectaciones viales por el invierno rural.
La zona rural de Ibagué vive horas críticas. Las lluvias de los últimos dos meses tienen en jaque la movilidad campesina, con un panorama que ha sido calificado como uno de los más complejos de los últimos años. El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Cristian David Ávila, encendió las alarmas al revelar que el colapso vial en distintos puntos del sector rural es casi total.
Las precipitaciones no solo han provocado deslizamientos y pérdida de banca, sino que también han dejado incomunicadas a varias comunidades, dificultando el transporte de alimentos y el acceso a servicios básicos. La situación ha generado angustia entre los habitantes, quienes temen que las afectaciones continúen mientras persista el invierno.
Según explicó el funcionario, la Administración Municipal trabaja a tres turnos continuos en las zonas donde la geografía permite el ingreso de maquinaria amarilla. Las labores se concentran en remover derrumbes, destaponar corredores bloqueados y recuperar tramos estratégicos para restablecer la movilidad.
Uno de los puntos más golpeados es Carrizales, donde no solo las vías presentan daños considerables, sino que también se reportan afectaciones en viviendas y cultivos. En La Miel, el sector del colegio en Murraposa y Las Martinicas, la situación es similar. A esto se suman los corregimientos 11, 12 y 13, así como los corregimientos 3, 4 y 5, donde los portalizamientos y la pérdida de tramos carreteables mantienen en alerta a las comunidades.
El secretario advirtió que las lluvias han sido incluso más intensas que las registradas el año anterior, lo que ha acelerado el deterioro de la red terciaria.
Ante la magnitud de la emergencia, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo decretó alerta naranja, medida que permite una mayor articulación institucional y agiliza la respuesta ante nuevos eventos. Cada dependencia del gabinete municipal tiene tareas específicas para atender la contingencia.
Ávila resaltó que las obras de mitigación ejecutadas previamente, como badenes y placahuellas en puntos históricamente críticos, evitaron un escenario aún más devastador. Sin esas intervenciones, aseguró, las consecuencias habrían sido mucho mayores.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para respaldar a los campesinos afectados y pidió comprensión frente a los tiempos de atención, recordando que no es posible intervenir de inmediato en todos los sectores impactados por la emergencia invernal.


