El presidente Gustavo Petro llegó este jueves al Meta, pero en muchos rincones del
departamento la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué pasó con todas las promesas que
hicieron para esta región?
Mientras desde Bogotá hablan de cambios históricos, en el Meta hay ciudadanos que
sienten que los problemas de siempre siguen intactos. La inseguridad continúa golpeando
varias zonas rurales, donde campesinos, comerciantes y ganaderos siguen denunciando
extorsiones, amenazas y el temor de que grupos armados vuelvan a ganar terreno.
Dificultades
A esto se suman las dificultades en infraestructura, las quejas por proyectos que no
despegan y el inconformismo de comunidades que aseguran seguir esperando soluciones
reales mientras los anuncios se acumulan.
Uno de los temas que más malestar genera está relacionado con la reforma agraria.
Aunque el Gobierno presentó la entrega de tierras como una de sus grandes banderas, en
municipios como Puerto Gaitán y Puerto López son muchos los que consideran que el
discurso avanzó más rápido que los resultados. Las expectativas fueron enormes, pero
numerosas familias siguen esperando que los procesos se traduzcan en títulos, seguridad
jurídica y garantías definitivas.
Las críticas también alcanzan la gestión que tuvo Felipe Harman al frente de la Agencia
Nacional de Tierras. Mientras desde el Gobierno se mostraban cifras y balances positivos,
en distintos sectores del Meta la sensación fue otra: anuncios, reuniones y promesas que
para muchos todavía no se reflejan en soluciones concretas para las comunidades rurales.




