Los elementos fueron detectados en las primeras horas del día, lo que obligó a suspender temporalmente el tránsito por la zona como medida preventiva. Equipos especializados en explosivos (EXDE) realizaron una revisión técnica y concluyeron que los cilindros no contenían ningún tipo de carga explosiva, descartando así un atentado.
“El cierre fue preventivo y obedeció a los protocolos de seguridad para proteger a la población. Una vez verificada la situación, la vía fue habilitada con normalidad”, indicaron fuentes del comando de la Tercera División del Ejército.
Las autoridades investigan si la colocación de los cilindros tuvo como objetivo generar temor entre la población o desviar la atención de otras acciones armadas. Aunque no representaron un riesgo real, su presencia interrumpió la movilidad por varias horas y generó incertidumbre entre los usuarios de este importante corredor vial.
El Ejército continúa patrullando la zona para prevenir cualquier intento de alteración del orden público y reafirma su compromiso con la protección de la infraestructura vial y la seguridad de los ciudadanos.


