Más de 20 madres e hijos participaron en una jornada de formación sobre movilidad segura y cultura ciudadana, una iniciativa que buscó acercar a las familias a conceptos básicos de seguridad vial a través de actividades pedagógicas y dinámicas adaptadas para niños y adultos.
Durante la capacitación, los asistentes aprendieron sobre el uso adecuado de los paraderos, la importancia de respetar los pasos peatonales y el funcionamiento de los semáforos, conocimientos fundamentales para una movilidad más segura en la ciudad. La actividad también permitió reflexionar sobre la responsabilidad que tienen los ciudadanos en la prevención de accidentes y en la construcción de entornos más seguros para todos.
Uno de los aspectos más valorados por las familias fue la posibilidad de aprender junto a los niños. A través de juegos y ejercicios prácticos, los menores conocieron algunas de las normas básicas que deben tener en cuenta cuando transitan por las vías, mientras que los adultos reforzaron conceptos relacionados con el respeto por las señales de tránsito y el uso adecuado del espacio público.
Mireya Campo Zambrano, madre de familia que participó en la jornada, destacó la importancia de estos espacios de aprendizaje. Según explicó, la capacitación le permitió comprender mejor la necesidad de adoptar comportamientos responsables en la vía pública.
“La capacitación me gustó mucho porque nos enseña a tener cultura ciudadana y responsabilidad cívica. Son cosas tan fáciles como esperar la ruta del colectivo en los puntos establecidos o utilizar las cebras para cruzar las calles. Si no cumplimos las normas podemos ocasionar algún accidente y llevar las de perder”, afirmó.
La participante también resaltó el impacto que este tipo de actividades tiene en la formación de los niños, al considerar que los conocimientos adquiridos pueden replicarse en el hogar y convertirse en hábitos cotidianos.
“Es muy importante porque lo que aprendo se lo transmito a mi hijo. Aunque en el taller, a través de juegos, le enseñaron algunas normas básicas, en casa podemos seguir reforzando esos aprendizajes”, agregó.
La jornada evidenció que la educación vial no solo se aprende en las calles, sino también desde el hogar, donde se forman las primeras conductas que contribuyen a una movilidad más segura y responsable.




