El departamento del Caquetá volvió a ser escenario de una ofensiva militar de alto impacto en el arranque del 2026. En una operación desarrollada en plena selva amazónica, sobre la cuenca del río Caquetá, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional asestaron un golpe significativo contra una estructura armada ilegal vinculada al Estado Mayor Central (EMC), disidencia que delinque en esta región del país.
La intervención se llevó a cabo en zona rural del municipio de Mirití–Paraná, un territorio históricamente afectado por la presencia de grupos armados y por el uso de corredores fluviales para actividades ilegales. Desde allí, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó los resultados parciales de la operación “Perseo II”, iniciada en la madrugada del 1 de enero.
Resultados operativos
De acuerdo con el balance oficial, la acción dejó un total de diez integrantes de la estructura fuera de combate. Tres de ellos murieron durante los enfrentamientos armados, mientras que cuatro fueron capturados y puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para su respectivo proceso judicial.
Uno de los hechos más relevantes fue la recuperación de tres adolescentes que habían sido reclutados de manera forzada. Los menores fueron encontrados en medio de las operaciones y recibieron atención inmediata por parte de las autoridades competentes, activando los protocolos de protección y restablecimiento de derechos.
El ministro Sánchez destacó que este tipo de resultados no solo debilitan a los grupos armados, sino que representan un alivio para comunidades del Caquetá que durante años han sufrido la presión, el miedo y la violencia derivados del conflicto armado.
Control fluvial
Más allá de las capturas y neutralizaciones, la operación permitió afectar de manera directa la logística criminal en el río Caquetá, una de las principales arterias utilizadas para el transporte de armas, droga y personal armado.
Durante los registros fueron incautadas armas de fuego, abundante munición y equipos de campaña empleados para la permanencia en la selva. Además, se decomisaron lanchas y motores fuera de borda, elementos clave para el control territorial y las economías ilegales que se mueven por este corredor fluvial estratégico.
Las autoridades señalaron que el debilitamiento de estas capacidades impacta directamente las finanzas ilícitas y limita la movilidad de las estructuras armadas en el sur del país.
El ministro de Defensa envió un mensaje directo a quienes aún permanecen armados en el Caquetá, instándolos a abandonar la violencia y someterse a la justicia. Advirtió que la persistencia en el conflicto solo prolonga el sufrimiento de las comunidades y de las propias familias de quienes integran estos grupos.




