María Castaño falleció tras un violento ataque de su expareja, con arma cortopunzante.
Un profundo sentimiento de tristeza invade al municipio de El Líbano, Tolima, tras la muerte de María Alejandra Castaño Bermúdez, de 26 años, quien perdió la vida luego de ingresar con múltiples heridas ocasionadas con arma cortopunzante al Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar. El caso es investigado por las autoridades como un presunto feminicidio, mientras familiares, amigos y habitantes del municipio exigen que el crimen sea esclarecido y que el responsable responda ante la justicia.
De acuerdo con las versiones conocidas hasta el momento, el presunto agresor sería la expareja sentimental de la joven. Según relataron algunos familiares, el ataque habría ocurrido luego de que María Alejandra manifestara su decisión de no continuar con la relación. Aunque estas versiones hacen parte de la investigación, serán las autoridades judiciales quienes determinen las circunstancias exactas del caso.
También trascendió de manera preliminar que el señalado atacante y expareja, identificado como Brayan Lara, se habría presentado voluntariamente ante las autoridades tras lo ocurrido, información que deberá ser confirmada oficialmente durante el desarrollo del proceso investigativo. La víctima era madre de un niño de cinco años, situación que ha generado mayor consternación entre la comunidad. Sus familiares iniciaron una campaña para recaudar recursos que permitan cubrir los gastos de las exequias y brindar apoyo al menor, quien quedó sin su madre.
Tras conocerse el caso, la Alcaldía de El Líbano emitió un comunicado en el que rechazó de manera categórica el presunto feminicidio y expresó su solidaridad con los familiares de María Alejandra Castaño Bermúdez. La Administración Municipal reiteró que este tipo de hechos representan una grave vulneración de los derechos humanos y aseguró que brindará acompañamiento institucional a la familia durante el proceso. Asimismo, manifestó su compromiso de trabajar de manera articulada con la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional para contribuir al esclarecimiento de lo sucedido y garantizar que el caso avance con celeridad.
Mientras tanto, los investigadores continúan recopilando testimonios, elementos materiales probatorios y demás evidencias que permitan reconstruir cómo ocurrieron los hechos y establecer plenamente la responsabilidad penal de la persona involucrada. La muerte de María Alejandra vuelve a encender las alarmas sobre la violencia basada en género y ha generado múltiples mensajes de rechazo por parte de la ciudadanía, que reclama acciones contundentes para prevenir nuevos casos y proteger a las mujeres víctimas de amenazas o agresiones. La comunidad espera que la investigación avance rápidamente y que este crimen no quede en la impunidad.


