DISIDENCIAS HARÍAN COBROS EN MINERÍA

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

La rentabilidad del negocio es asombrosa y aterradora: las autoridades identificaron 22 puntos de extracción donde se producen unos 600 gramos de oro semanales por cada lugar.

El sur del Tolima se ha convertido en la “mina de oro” personal para las disidencias de alias ‘Mordisco’. Según reveló el director de Carabineros, Carlos Germán Oviedo Lamprea, el frente Ismael Ruiz tiene a cerca de 220 hombres armados hasta los dientes controlando el negocio de la minería ilegal en municipios como Ataco, Coyaima y Chaparral. Estos delincuentes no solo sacan provecho de la tierra, sino que actúan como dueños de todo, imponiendo un “impuesto” del 10% sobre cada gramo de oro que se extrae en la zona.

La rentabilidad del negocio es asombrosa y aterradora: las autoridades identificaron 22 puntos de extracción donde se producen unos 600 gramos de oro semanales por cada lugar. Como si fuera poco, los bandidos cobran entre dos y tres millones de pesos solo por dejar entrar la maquinaria pesada a los ríos Amoyá, Atá y Saldaña. Este billete largo ha generado un crecimiento sospechoso en la venta de combustible en Ataco, donde pasaron de gastar 44 mil galones de diésel en 2024 a la absurda cifra de 659 mil galones en lo que va de 2026.

Este festín de ilegalidad ha atraído a mineros de Antioquia, Chocó y hasta extranjeros que llegan buscando su tajada, mientras las fuentes hídricas mueren por la contaminación. Aunque la Fuerza Pública ha destruido maquinaria y afectado las finanzas criminales en más de 88 mil millones de pesos, los disidentes reponen equipos con la misma velocidad con la que el oro sale del barro. La minería ilegal es hoy el motor que financia el terror en las montañas tolimenses.


Compartir en

Te Puede Interesar