La Semana Santa en la comuna Seis de Neiva se vivió con profundo fervor gracias a una de las ceremonias más solemnes y conmovedoras del calendario litúrgico: el Descendimiento y la procesión con el Santo Sepulcro, llevados a cabo en la parroquia Divino Niño Jesús, ubicada en uno de los sectores más representativos del oriente de la ciudad.
El acto central tuvo lugar el Viernes Santo en horas de la tarde, cuando los fieles se congregaron masivamente en el templo parroquial para participar del ritual que rememora el momento en que el cuerpo de Jesucristo es bajado de la cruz y colocado en el sepulcro. El templo, adornado con flores blancas, cirios encendidos y un ambiente de recogimiento, sirvió de escenario para una ceremonia cargada de simbolismo, acompañada por cantos, oraciones y una puesta en escena que emocionó a los asistentes.
Un acto lleno de simbolismo
La ceremonia del Descendimiento fue representada por miembros de la comunidad, quienes dramatizaron con solemnidad el momento en que el cuerpo sin vida de Jesús es bajado cuidadosamente por Nicodemo y José de Arimatea, envuelto en una sábana blanca y entregado a su madre, la Virgen María. La imagen del Cristo Yacente fue colocada en un féretro de vidrio, donde permaneció durante algunos minutos para la contemplación de los feligreses.
Posteriormente, se dio inicio a la tradicional procesión con el Santo Sepulcro. El recorrido se llevó a cabo por las principales calles del barrio, en un ambiente de respeto, silencio y devoción. Feligreses de todas las edades, muchos de ellos vistiendo túnicas y portando velas, acompañaron el cortejo mientras se entonaban cánticos litúrgicos y se rezaban los misterios dolorosos del Santo Rosario.
Participación masiva y fervor popular
La comunidad respondió con una masiva participación. Familias enteras salieron de sus casas para acompañar la procesión, muchas de ellas adornaron sus fachadas con paños morados, imágenes religiosas y altares improvisados. Durante el trayecto, se vivieron momentos de profunda emoción, especialmente cuando la imagen del Santo Sepulcro se detenía frente a los hogares en los que se elevaban plegarias y agradecimientos.
El padre [nombre del sacerdote, si se conoce], párroco de la iglesia Divino Niño Jesús, destacó el compromiso de la comunidad y la importancia de mantener vivas estas expresiones de fe. “Este tipo de actos nos recuerdan el amor de Cristo por la humanidad. Es un llamado a reflexionar sobre nuestra vida, nuestras acciones, y a renovar nuestro compromiso con el Evangelio”, expresó.
Una tradición que se fortalece con los años
El Descendimiento y la procesión del Santo Sepulcro se han convertido en una de las actividades más esperadas de la Semana Santa en la comuna Seis. Esta tradición, que año tras año cobra más fuerza, no solo une a la comunidad en la fe, sino que también fortalece los lazos culturales y espirituales del sector.
Para los habitantes de esta zona de Neiva, vivir la Semana Santa de esta manera es un legado que desean seguir transmitiendo a las nuevas generaciones, como parte fundamental de su identidad religiosa.
Con esta emotiva ceremonia, la parroquia Divino Niño Jesús cerró una jornada llena de recogimiento y espiritualidad, reafirmando su papel como epicentro de la vida católica en el oriente de la ciudad.



