La preocupación crece en el barrio Las Palmas, donde los habitantes de la carrera 59 con calle 19 denuncian el grave deterioro de la vía principal. El daño, que avanza sin control, está afectando la movilidad diaria y poniendo en riesgo a niños, adultos mayores y personas con discapacidad que deben transitar entre huecos, desniveles y tramos prácticamente intransitables.
Entre las residentes más afectadas está María Lourdes, quien asegura que el mal estado de la calle la obliga a rodear varias cuadras para evitar caídas y accidentes. Como ella, decenas de familias aseguran que su rutina se ha vuelto más compleja debido al abandono de esta infraestructura, que lleva años esperando intervención.
La comunidad recuerda que, según anuncios oficiales, existían contratos destinados a la rehabilitación del corredor vial. Sin embargo, afirman que los documentos se quedaron en el papel y la obra nunca inició. Vecinos hablan de una “promesa repetida” que nunca se transforma en acción, mientras los riesgos crecen y los daños se profundizan con las lluvias.
Los habitantes insisten en que la presencia del alcalde es necesaria y urgente. Piden que la Administración Municipal verifique la situación en terreno, escuche a los residentes y defina un cronograma real de ejecución. Señalan que no basta con entregas de informes o compromisos verbales; buscan soluciones concretas que garanticen una vía segura y funcional.
“Queremos dignidad, no discursos”, expresan los voceros de la comunidad, asegurando que continuarán elevando su voz hasta que se atienda una problemática que afecta la seguridad, la movilidad y la calidad de vida del sector.



