La Policía Nacional recuperó un teléfono celular avaluado en $3.600.000 y capturó a un hombre por su presunta participación en un hurto registrado en Popayán.
El procedimiento comenzó en el barrio Carlos Primero, luego de que una ciudadana informara a las autoridades que un hombre la había despojado de su bolso.
La mujer señaló al presunto responsable del hecho y entregó información que permitió a los uniformados iniciar la búsqueda en diferentes sectores de la ciudad. Los policías ubicaron al señalado en el barrio María Occidente y procedieron con su interceptación para adelantar el respectivo procedimiento de registro.
Durante la actuación policial, los uniformados encontraron un teléfono celular y una cédula de ciudadanía que pertenecía a la mujer que había denunciado el hurto.
La víctima reconoció los elementos encontrados como de su propiedad, después de que los agentes los hallaran durante el registro practicado al hombre. El teléfono recuperado tenía un valor de $3.600.000, de acuerdo con la información suministrada sobre el elemento relacionado con el caso.
La intervención policial permitió concretar la captura del hombre señalado por la ciudadana, quien quedó vinculado al procedimiento por el delito de hurto. Tras la captura, la Policía Nacional trasladó al hombre ante la autoridad competente para que responda por la conducta que originó el procedimiento.
El caso comenzó con la denuncia de la ciudadana en el barrio Carlos Primero y continuó con la búsqueda del señalado en Popayán. Los uniformados siguieron la información entregada por la víctima y lograron localizar al hombre en el barrio María Occidente, donde realizaron la intervención.
La recuperación del celular y de la documentación permitió devolver al procedimiento los elementos que la ciudadana reconoció como pertenecientes a sus pertenencias. La Policía Nacional dejó al capturado a disposición de la autoridad competente, que deberá adelantar las actuaciones correspondientes dentro del proceso judicial por hurto.
El procedimiento permitió cerrar la intervención policial con una captura y la recuperación del equipo móvil, además de la documentación perteneciente a la víctima. Las autoridades mantienen el caso dentro de la actuación judicial correspondiente, mientras el capturado responde ante la autoridad competente por el delito de hurto.


