El mercado laboral colombiano comienza a mostrar señales de desaceleración después de varios meses de recuperación, aunque Cali se consolida como una de las ciudades con mejor desempeño en materia de empleo. Detrás de las cifras positivas, persiste un reto estructural que condiciona la calidad del trabajo: la informalidad.
Los más recientes informes de la Cámara de Comercio de Cali y Bancolombia evidencian un panorama dual. Por un lado, la capital vallecaucana alcanzó su menor tasa de desempleo para un trimestre febrero-abril desde 2007, mientras que el país generó más de 700.000 nuevos empleos durante el último año. Por otro, buena parte de esa recuperación sigue sustentándose en el trabajo por cuenta propia y en ocupaciones con menor estabilidad laboral.
Según la Cámara de Comercio de Cali, la tasa de desempleo en la ciudad y su área metropolitana se ubicó en 8,7% durante el trimestre febrero-abril de 2026, una reducción de 0,9 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior. Este nivel es el más bajo registrado para dicho periodo en casi dos décadas. Además, Cali registró el mayor crecimiento de ocupados entre las principales áreas metropolitanas del país, con 45.600 personas ingresando al mercado laboral, equivalente a una expansión anual del 4,1%.
El comportamiento estuvo impulsado principalmente por sectores como comercio, actividades financieras, artísticas, servicios profesionales e industria manufacturera, reflejando un mayor dinamismo económico tanto en Cali como en el Valle del Cauca. A nivel nacional, el desempeño también fue favorable, aunque con señales de moderación. Bancolombia reportó una tasa de desempleo de 8,8% en abril, prácticamente igual a la observada un año atrás, lo que marca un punto de inflexión frente a la tendencia descendente de meses anteriores.
María del Mar Palau, presidenta de la Cámara de Comercio de Cali, destacó que la ciudad ha logrado avances importantes en materia de empleo, pero subrayó que la informalidad sigue siendo un desafío central. Actualmente, 545.000 trabajadores se desempeñan en actividades informales, lo que representa el 47,5% de la población ocupada.
El informe señala que durante el último año se crearon cerca de 844.000 empleos, aunque también se destruyeron 142.000, dejando un saldo neto positivo de 701.000 nuevos ocupados. Los sectores más dinámicos fueron administración pública, salud, educación, construcción, entretenimiento y actividades profesionales. Sin embargo, los analistas advierten que la velocidad de generación de empleo ya no es tan dinámica como en la etapa de recuperación posterior a la pandemia.
La Cámara concluyó que prácticamente todo el crecimiento neto de la ocupación provino del trabajo por cuenta propia, que aumentó en 43.800 personas. Esto significa que, aunque más caleños están trabajando, buena parte de la recuperación se produce mediante actividades independientes y de subsistencia, con ingresos variables y menor acceso a protección social.




