En medio de su visita al papa León XIV, el presidente Gustavo Petro pidió respaldo para proteger a las comunidades campesinas beneficiarias de la reforma agraria y advirtió que la llegada de un nuevo ministro de Agricultura en el próximo gobierno pondría en riesgo los avances alcanzados en el campo colombiano.
La visita del presidente Gustavo Petro al papa León XIV en el Vaticano estuvo marcada por un mensaje enfocado en la defensa de las comunidades campesinas y la continuidad de la reforma agraria. Durante su encuentro con el sumo pontífice, el mandatario aseguró que solicitó el acompañamiento de la Iglesia Católica para proteger a las familias rurales que, según afirmó, han sido objeto de amenazas y agresiones tras acceder a tierras mediante los programas impulsados por su gobierno.
El jefe de Estado explicó que su petición al Papa responde al incremento de las denuncias de intimidaciones contra campesinos beneficiarios de la reforma agraria, situación que, a su juicio, requiere el respaldo de la comunidad internacional y de la Iglesia para salvaguardar la vida y los derechos de quienes habitan las zonas rurales.
Petro cuestionó el futuro del Ministerio de Agricultura
Uno de los momentos que más llamó la atención tras la visita al Vaticano fue la fuerte advertencia del presidente sobre el futuro del Ministerio de Agricultura en el gobierno entrante.
A través de sus declaraciones, Petro sostuvo que una persona cercana a quienes, según él, han estado vinculados con intereses de las mafias pretende asumir la dirección de esa cartera, lo que calificó como un riesgo para el sector agrario y para la continuidad de la reforma agraria.
«Alguno de los allegados a esas mafias quiere dirigir de nuevo el Ministerio de Agricultura», expresó el mandatario al referirse a la situación que, según su versión, enfrenta el proceso de redistribución de tierras en Colombia.
Aunque el presidente no mencionó nombres específicos ni identificó públicamente al eventual funcionario al que hacía referencia, sus declaraciones generaron un nuevo debate político alrededor del rumbo que tomará la política agraria con el cambio de gobierno.
La defensa de la reforma agraria
Durante su pronunciamiento, Petro insistió en que la reforma agraria constituye uno de los pilares de su administración y aseguró que miles de hectáreas han sido formalizadas o entregadas a familias campesinas mediante procesos legales adelantados por el Estado.
El mandatario afirmó que algunas de las tierras recuperadas por el Gobierno habían vuelto a estar ocupadas por testaferros y estructuras criminales, razón por la cual considera indispensable fortalecer los mecanismos de protección para los nuevos propietarios rurales.
En ese contexto, explicó que el acompañamiento de la Iglesia Católica podría contribuir a visibilizar la situación de las comunidades campesinas y respaldar los esfuerzos encaminados a garantizar su permanencia en los territorios.
Un mensaje con impacto político
Las declaraciones del presidente se producen en medio del proceso de transición hacia el nuevo gobierno y reflejan las diferencias existentes sobre el futuro de la política rural en Colombia.
Mientras Petro sostiene que la reforma agraria debe mantenerse como una prioridad nacional y advierte sobre posibles retrocesos, el gobierno entrante ha manifestado que revisará las políticas implementadas por la administración saliente dentro del proceso de empalme.
La visita al papa León XIV, además de su componente diplomático y religioso, terminó convirtiéndose en un escenario para que el mandatario reiterara su preocupación por el futuro del campo colombiano y expresara su rechazo a la posibilidad de que el Ministerio de Agricultura quede en manos de una persona que, según sus afirmaciones, representaría un peligro para el sector agrario y para las comunidades campesinas beneficiarias de la reforma agraria.




