La reciente resolución de 2025 que autoriza la instalación de dos nuevos peajes en el Cauca ha generado un fuerte rechazo entre la comunidad de varios municipios, especialmente en Piendamó, El Túnel, Cajibío y Popayán. Estos nuevos peajes, ubicados en el sector de El Túnel, en el municipio de Cajibío, y en Mondomo, en el municipio de Santander de Quilichao, han desatado preocupación por los posibles impactos negativos en las dinámicas económicas y sociales de la región. Diversas asociaciones, agremiaciones y ciudadanos han expresado su inconformidad, temiendo que estos peajes afecten gravemente la economía local y las relaciones comerciales y laborales entre los municipios cercanos.
Dificultades
En particular, la capital caucana, Popayán, y los municipios de Cajibío y Piendamó, que comparten una estrecha relación comercial, turística y laboral, se verían directamente perjudicados por estos nuevos peajes. La región, que agrupa a cerca de 100 mil habitantes, se caracteriza por una interacción fluida entre sus comunidades, y la instalación de estos puntos de cobro podría aislar y dificultar los vínculos entre ellas. Líderes sociales han manifestado que, aunque el proyecto de la doble calzada es considerado positivo, la proliferación de peajes en un trayecto de solo 77 kilómetros resulta excesiva y contraproducente para la región.
Otro de los puntos de crítica hacia este proyecto ha sido la falta de consulta previa con las comunidades afectadas. Los líderes sociales y ciudadanos han denunciado la ausencia de una verdadera participación en la toma de decisiones y han alertado sobre el costo social de la medida. La preocupación de los habitantes se ha visto reflejada en la advertencia de que, si los peajes son construidos, la comunidad podría tomar medidas drásticas, incluyendo su desmantelamiento. Además, se ha señalado la falta de interés y representación del Gobierno Nacional y de los dirigentes políticos del Cauca en las reuniones que se han realizado para discutir el tema.
La situación ha generado un amplio debate en la región, en el que los ciudadanos han pedido una reconsideración de la resolución que autoriza los peajes. La comunidad caucana insiste en la necesidad de encontrar soluciones que no perjudiquen su bienestar económico y social, y que respeten sus derechos a ser consultados sobre decisiones que impactan directamente sus vidas cotidianas.



