Las intensas lluvias de los últimos días volvieron a provocar inundaciones en varias veredas de Chiquinquirá, donde el desbordamiento de los ríos Madrón y Caño Negro mantiene anegadas amplias zonas rurales. Habitantes y productores aseguran que la emergencia se repite cada año durante esta temporada, debido a la falta de limpieza y mantenimiento periódico de los cauces.
Carlos Rincón, presidente del comité de la cadena láctea en Boyacá, explicó que la situación afecta directamente a más de 700 semovientes dedicados a la producción de leche, actividad que abastece al occidente del departamento y a la provincia de Ubaté, en Cundinamarca. Según indicó, los potreros permanecen bajo el agua, lo que reduce la disponibilidad de alimento para el ganado y disminuye la productividad diaria.
El dirigente señaló que la última jornada de limpieza fue realizada en agosto de 2024 por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), autoridad ambiental competente en el sector. Desde entonces, afirmó, no se han ejecutado nuevas intervenciones, permitiendo que sedimentos y material vegetal obstruyan el flujo normal del agua.
De acuerdo con la comunidad, cuando aumentan las precipitaciones el caudal no logra circular con normalidad y termina represándose, lo que genera inundaciones que afectan potreros, cultivos, vías terciarias y algunas viviendas. Veredas como La Balsa reportan dificultades en la movilidad y en el transporte de la leche hacia los centros de acopio.
Ante la reiteración del problema, los habitantes interpusieron un derecho de petición ante la CAR solicitando acciones inmediatas y un cronograma de mantenimiento más frecuente. Los productores advierten que, si no se adoptan medidas estructurales, las pérdidas económicas podrían incrementarse y comprometer la estabilidad financiera de numerosas familias campesinas.
Mientras esperan una respuesta oficial, insisten en que la situación no es nueva y que requiere soluciones de fondo. Para el sector lácteo, la falta de intervenciones preventivas no solo afecta la economía rural, sino que pone en riesgo la sostenibilidad productiva y el abastecimiento regional en épocas de mayor demanda.




