La incertidumbre y la angustia se apoderaron de una familia oriunda del municipio de Tello, Huila, que desde hace varias semanas no tiene noticias de Jhon Fredy Yanguma Serna, un colombiano de 34 años que viajó a Rusia tras aceptar una supuesta oferta laboral y terminó involucrado en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania.
Según relataron sus familiares, el hombre partió hacia territorio ruso el pasado 4 de marzo de 2026 con la expectativa de desempeñarse en labores de apoyo logístico y cocina. Sin embargo, al llegar se encontró con una realidad muy distinta a la que le habían prometido.
Según la cuñada de Yanguma Serna, el huilense fue contactado a través de Facebook por una persona que le ofreció un empleo con una remuneración cercana a los 18 millones de pesos mensuales. La propuesta incluía trabajos alejados de las zonas de combate y supuestamente relacionados con servicios de alimentación para las tropas.
“Le dijeron que no iba a ir al combate, que lo necesitaban para cocina y servicios, pero cuando llegó allá la situación fue completamente diferente”, explicó la familiar.
Jhon Fredy, nacido en Tello, es padre de dos niñas menores de edad. Su familia lo describe como una persona trabajadora y responsable, que antes de viajar se dedicaba a diversos oficios para sostener a sus seres queridos. Entre sus últimos trabajos se encontraba el servicio de transporte a través de aplicaciones.
Versiones
Según la versión entregada por sus allegados, una vez llegó a Rusia fue sometido a entrenamiento militar luego de que le informaran que no ocuparía el puesto para el cual había sido reclutado. En cambio, tendría que integrarse a unidades vinculadas al conflicto bélico.
Desde entonces, las comunicaciones con su familia se volvieron esporádicas y limitadas debido a las condiciones de la guerra. Sin embargo, lograron mantener algún contacto hasta el pasado 25 de mayo, fecha en la que se produjo la última conversación.
Explosión
Los familiares aseguran que posteriormente recibieron información sobre una explosión ocurrida en la zona donde se encontraba el colombiano. Desde ese momento, hace cerca de tres meses, sus compañeros habrían perdido el rastro de él y no se volvió a conocer información precisa sobre su situación.
La ausencia de noticias llevó a sus seres queridos a iniciar una búsqueda desesperada para establecer si continúa con vida, si se encuentra herido o si fue víctima de los enfrentamientos armados.


