Adriana Rocío Pascuas alerta sobre olores nauseabundos y un problema sanitario sin solución.
La inconformidad crece entre los habitantes del barrio INEM, en Ibagué, quienes aseguran vivir una situación crítica por cuenta del colapso de una alcantarilla que estaría vertiendo residuos fecales a una quebrada del sector. La denuncia es encabezada por Adriana Rocío Pascuas, residente de la zona, quien afirma que el problema se presenta desde el pasado 10 de octubre de 2025 sin que, hasta el momento, exista una respuesta efectiva de las autoridades.
De acuerdo con los vecinos, al menos diez viviendas estarían conectadas a esta red de alcantarillado colapsada, ubicada en la parte baja de la calle 23 con carrera Octava. Allí, las aguas residuales corren a cielo abierto, generando olores insoportables que afectan la vida cotidiana de las familias. “Es una situación inhumana, vivimos prácticamente sobre aguas negras”, expresó Pascuas, quien se ha convertido en la voz principal de la comunidad afectada.
La contaminación de la quebrada no solo representa un daño ambiental, sino también un grave riesgo para la salud pública. Los residentes advierten sobre la proliferación de zancudos y otros vectores, lo que aumenta el temor de enfermedades como dengue, infecciones bacterianas y afecciones respiratorias. Según Adriana Rocío Pascuas, los más vulnerables son los niños y los adultos mayores, quienes sufren con mayor intensidad las consecuencias de la insalubridad.
Las familias temen que la situación se agrave con las lluvias, ya que el nivel del agua podría aumentar y provocar que los residuos ingresen a las viviendas cercanas. “Estamos expuestos todos los días, nadie nos garantiza que esto no termine en una emergencia mayor”, señalan los vecinos, quienes aseguran sentirse abandonados por las instituciones.
La comunidad del barrio INEM sostiene que ha presentado múltiples quejas ante el IBAL, entidad que inicialmente habría anunciado una posible intervención. Sin embargo, con el paso del tiempo, la respuesta cambió y se les indicó que el problema no era de su competencia. Esta situación generó frustración e indignación entre los habitantes, quienes consideran que se trata de una quebrada que debe ser atendida por las autoridades del sistema de alcantarillado.
Adriana Rocío Pascuas asegura que el problema ha sido minimizado, pese a que cada día se agrava. Por ello, los residentes exigen una visita urgente al sector para que las entidades competentes verifiquen la gravedad del daño y adopten medidas inmediatas. Advierten que el vertimiento de aguas negras persiste desde hace meses, continúa empeorando y pone en riesgo la salud pública y el entorno ambiental del barrio INEM, que hoy clama por una solución definitiva.




