Keiner Andrés Sánchez habría enfrentado negligencia médica en el batallón Rooke.
La madre del soldado Keiner Andrés Sánchez encendió alarmas al revelar, con evidente preocupación, lo que describe como un caso grave de negligencia dentro del Batallón Jaime Rooke, donde su hijo habría permanecido enfermo durante varios días sin recibir atención oportuna. Según su versión, el joven militar avisó reiteradamente a sus superiores sobre su deteriorado estado de salud, pero asegura que las respuestas fueron evasivas y carentes de acciones inmediatas, lo que, afirma, permitió que la situación empeorara rápidamente y derivara en su posterior hospitalización.
De acuerdo con Milena Gasca, madre del soldado, los primeros síntomas aparecieron mientras él cumplía labores en la base. Ella relata que su hijo notificó a un cabo, pero este, según su denuncia, solo le indicó que debía pedir una cita médica por su cuenta. Gasca afirma que incluso habló con el militar, advirtiendo la gravedad, pero asegura que no autorizaron la salida inmediata del joven. Con el paso de las horas, su salud habría seguido deteriorándose sin que, según la familia, se tomaran medidas oportunas.
Las declaraciones de la mujer indican que el soldado fue remitido al dispensario al día siguiente, donde recibió medicamentos antes de regresar a sus labores. Sin embargo, su estado no mejoró; asegura que fue sancionado por no presentarse en la noche y luego obligado a cumplir turnos extensos de guardia. La familia sostiene que, pese a los síntomas, también lo enviaron a patrullar a Villarrestrepo, donde su condición habría empeorado aún más.
Según el testimonio, Sánchez tuvo que trasladarse solo para buscar ayuda médica, primero en el dispensario y luego en la Clínica Tolima, donde permanece hospitalizado. La madre asegura que al joven le practicaron un enema con la expectativa de mejora, pero sostiene que su estado se agravó. También afirma que intentó comunicarse con un sargento para pedir apoyo institucional, pero asegura que no obtuvo respuesta ni acompañamiento del batallón.
Gasca pide que el Ejército investigue lo ocurrido y garantice el acompañamiento debido. Afirma que la salud de su hijo sigue delicada y exige responsabilidades por el trato recibido. La madre insiste en que este caso refleja fallas profundas en los protocolos internos del batallón y advierte que otras familias podrían enfrentar situaciones similares si no se adoptan correctivos inmediatos por parte de las autoridades competentes.



