Nydia Érika Bautista, socióloga, militante del M-19 y defensora de derechos humanos, fue víctima de un brutal crimen en 1987, cuando fue detenida ilegalmente, torturada, violada y asesinada por miembros del Ejército colombiano. Su desaparición fue encubierta durante años, y aunque su cuerpo apareció en 1990, el caso sigue impune más de tres décadas después. La familia Bautista ha denunciado que el asesinato de Nydia fue parte de una política sistemática de exterminio contra sectores de izquierda, perpetrada por organismos de inteligencia del Estado con apoyo de estructuras paramilitares.
En 2023, nuevos testimonios entregados ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por exintegrantes del Batallón de Inteligencia Charry Solano revelaron detalles escalofriantes sobre la operación que condujo al crimen. No obstante, activistas y familiares han criticado la forma en que estas confesiones han sido filtradas a los medios sin que haya una acción judicial concreta ni un reconocimiento pleno de responsabilidad por parte del Estado. El caso de Nydia Érika Bautista se mantiene como uno de los emblemas de la lucha contra la impunidad en Colombia y del esfuerzo por lograr justicia en crímenes de lesa humanidad.




