El gremio jurídico independiente volvió a quedar en el centro de la polémica, luego de que el abogado tolimense José Francisco Montufar Rodríguez denunciara que la lentitud de los procesos judiciales había golpeado con fuerza la economía de los litigantes.
Según relató, la mora en la admisión y fallo de las demandas terminó arruinando la estabilidad de quienes dependen exclusivamente del avance de los casos para sostenerse.
Montufar Rodríguez explicó que los abogados litigantes no cuentan con salarios fijos ni ingresos mensuales asegurados, pues su sustento depende de que los procesos avancen en los despachos. Sin embargo, la realidad mostró que los tiempos de espera se prolongaban desde la radicación de las demandas, que podían tardar años en ser admitidas, hasta las dos instancias del proceso, incluso cuando ya se habían agotado las pruebas y los expedientes estaban listos para sentencia.
El abogado fue enfático al señalar que esta situación había generado un impacto devastador en la economía de los litigantes independientes. “Uno radica la demanda y solo para que sea admitida puede demorarse hasta tres años; después, hay procesos que en segunda instancia quedan listos para sentencia y aun así pueden tardar hasta cuatro años más, tiempo en el que no se genera ningún ingreso”, afirmó.
Ante este panorama, Montufar Rodríguez hizo un llamado a las autoridades judiciales para que adoptaran medidas urgentes que redujeran la mora procesal. Advirtió que la lentitud no solo afectaba a los usuarios del sistema, sino también a los abogados que dependían de una justicia oportuna para sostener su actividad laboral.


