De los Farallones a la Amazonía: Cali aporta en la conversación global por la naturaleza

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En medio del verde profundo del Caquetá, donde la Amazonía colombiana empieza a respirar con fuerza, se dieron cita líderes de distintas regiones del planeta para pensar el futuro de los bosques. Allí, entre conversaciones urgentes y apuestas compartidas, Cali tuvo un lugar protagonista.

Durante la ‘16ª Reunión Anual del Grupo de Trabajo de Gobernadores por el Clima y los Bosques’ (GCF Task Force), realizada del 18 al 22 de mayo en Florencia, la capital vallecaucana llegó como parte activa de una red global que hoy busca algo más que conservar: pretende transformar la relación entre territorio, economía y naturaleza.

Bajo el enfoque de una nueva economía forestal, el encuentro reunió voces diversas -gobiernos, organizaciones, comunidades y sector privado-, que coinciden en un reto común: proteger los bosques mientras se generan oportunidades reales para la gente.

En ese escenario, Cali se posicionó como referente en las discusiones ambientales regionales. La ciudad compartió experiencias y se sumó a la construcción de soluciones frente a problemáticas complejas como la deforestación y las economías ilegales que la impulsan.

Acciones concretas en el territorio

Un ejemplo de ello es la Operación Farallones, que durante 2024 permitió el cierre de 11 bocaminas para frenar la minería ilegal en el Parque Nacional Natural.

Este esfuerzo, que hoy se mantiene con presencia del Ejército y la Policía de Carabineros, además del apoyo de Parques Nacionales Naturales de Colombia, evidencia cómo la articulación institucional puede traducirse en resultados reales para la protección ambiental.

Conversando sobre ilegalidad forestal

Uno de los momentos clave del encuentro fue la conversación sobre la ilegalidad forestal. Más que un diagnóstico, se trató de un espacio de trabajo colectivo donde se pusieron sobre la mesa realidades como la minería ilegal, la ganadería extensiva, el tráfico de fauna y la tala indiscriminada.

A partir de allí, los participantes intercambiaron herramientas, casos concretos y modelos de gobernanza, que ya están dando resultados en distintos territorios.

En grupos de trabajo, la conversación pasó de las ideas a la acción. Se construyeron rutas posibles; se identificaron desafíos comunes; y se trazaron compromisos que buscan fortalecer la respuesta desde lo local, con el apoyo de redes internacionales.


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