Un fuerte choque político se desató en la Asamblea del Meta tras la presentación del balance de ejecución del Gobierno departamental, donde las cifras oficiales y las de la oposición no coinciden, dejando en evidencia una disputa por la narrativa del cumplimiento.
El director de Planeación, William Medina Caro, expuso un informe en el que aseguró que el avance del plan de desarrollo alcanza el 53% en cumplimiento simple de metas.
Oposición
Sin embargo, desde la oposición la lectura es completamente distinta. El diputado Oswaldo Avellaneda cuestionó la metodología utilizada por el Gobierno y presentó sus propios cálculos, asegurando que, al promediar los seis pilares estratégicos del plan, el avance real apenas alcanza el 41%.
Para Avellaneda, la diferencia no es menor y evidencia lo que calificó como una “matemática política” que, según él, maquilla los resultados. “No se puede hablar de éxito cuando los pilares más importantes están rezagados.
Rezagos
El centro de la controversia está en sectores clave como infraestructura y vivienda, donde los indicadores muestran avances considerablemente bajos frente a otras áreas.
De acuerdo con lo expuesto en la Asamblea, el pilar “Equipo por Villavicencio” registra apenas un 13% de ejecución, mientras que el componente de vivienda alcanza un 28%, cifras que, según los diputados críticos, reflejan retrasos estructurales en proyectos que impactan directamente a la ciudadanía.
Para la oposición, el uso de promedios globales estaría ocultando estos rezagos, generando una percepción que no correspondería con la realidad en los territorios donde aún no se ven materializadas varias de las obras prometidas.
El debate escaló cuando Avellaneda pidió cambios dentro del equipo de gobierno, señalando que algunas dependencias no estarían respondiendo a las expectativas de ejecución.
El diputado apuntó directamente a las carteras de Vivienda y a la gerencia de EDESA, cuestionando su desempeño y sugiriendo la necesidad de decisiones administrativas frente a los resultados obtenidos.


