CUATRO AÑOS DE PESADILLA

CUATRO AÑOS DE PESADILLA
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“Quiero ser una niña normal, que pueda correr y que no se burlen de mí”. Con esta frase, Sara Flórez Andrade, de ocho años, expresó el impacto que ha tenido en su vida la espera por una cirugía para tratar una displasia bilateral de cadera. La menor reside en El Doncello, Caquetá, y, según su madre, lleva cerca de cuatro años esperando el procedimiento.

Viviana Andrea Andrade Sierra asegura que su hija ha sido valorada en tres ocasiones por especialistas en traumatología de cadera, quienes determinaron la necesidad de realizar la intervención. Incluso, señala que Sara cumplió con una valoración por anestesiología, pero el proceso posteriormente se detuvo.

Ante la falta de avances, la familia ha realizado diferentes gestiones ante Asmet Salud, EPS a la que están afiliadas. También acudió a la Personería y presentó una acción de tutela con el propósito de conseguir la atención requerida.

La madre relata que en marzo de este año recibió una nueva orden para que la niña fuera valorada por un especialista. En mayo, recibió un mensaje en el que le informaban que la cita había sido asignada, pero posteriormente le comunicaron que se trataba de un error y que debía continuar en lista de espera.

Viviana afirma que también presentó solicitudes ante la Superintendencia Nacional de Salud, sin obtener, según su versión, una respuesta hasta el momento. Mientras espera, Sara presenta dolor al caminar durante trayectos largos, permanecer de pie o pasar mucho tiempo sentada. La situación también afecta sus actividades escolares. La familia hizo público el caso para solicitar que se concrete el tratamiento que requiere la menor.


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