La relación entre Brasil e Israel atraviesa una de sus peores crisis diplomáticas en décadas. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ordenó el retiro de su embajador en Tel Aviv, Frederico Meyer, tras acusar al gobierno israelí de cometer «genocidio» en Gaza. Esta decisión se produce en un contexto de creciente tensión, donde las declaraciones de Lula fueron respondidas por Israel con una reprimenda pública al diplomático brasileño en el centro memorial del Holocausto Yad Vashem, en Jerusalén, sin traductor, lo que Brasil consideró una «humillación».
El conflicto en Gaza, que ya lleva casi ocho meses, ha erosionado las relaciones diplomáticas de Israel con varios países, incluido Brasil. La retirada del embajador sin nombrar un reemplazo inmediato marca un punto álgido en esta crisis, que podría tener repercusiones en las relaciones internacionales de ambos países.




