Con la llegada de la Semana Santa, la Alcaldía de Ibagué encendió las alarmas y reforzó los controles en la venta de pescado para evitar riesgos a la salud de los ciudadanos. En operativos realizados en diferentes puntos de la ciudad, las autoridades inspeccionaron las condiciones higiénico-sanitarias de varios establecimientos, detectando irregularidades graves en algunos de ellos.
Como resultado, dos locales fueron cerrados temporalmente tras evidenciar presencia de plagas y serias fallas en salubridad, lo que generó preocupación entre los consumidores. Las autoridades recalcaron que estas medidas buscan prevenir enfermedades derivadas del consumo de productos en mal estado, especialmente en una temporada donde el pescado es altamente demandado.
La secretaria de Salud, Yennifer Guzmán, aseguró que los controles no se detendrán y continuarán durante toda la temporada. Además, entregó recomendaciones clave para identificar pescado fresco, como ojos brillantes, olor agradable, agallas rojizas, carne firme y escamas bien adheridas.
La Administración Municipal hizo un llamado urgente a comprar únicamente en lugares confiables, verificar el estado de los productos y denunciar cualquier irregularidad. La prioridad, insistieron, es proteger la salud pública y evitar emergencias sanitarias en medio de esta importante temporada religiosa.


