Panamá impulsa la construcción de vivienda social con nuevos apoyos financieros

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El sector de la construcción en Panamá atraviesa una nueva etapa de impulso luego de que el Gobierno pusiera en marcha una serie de mecanismos destinados a facilitar la compra de viviendas nuevas y estimular la actividad inmobiliaria. Las medidas incluyen un subsidio para el abono inicial, modificaciones al régimen de intereses preferenciales, beneficios tributarios y un nuevo mecanismo para atender compromisos pendientes del Fondo Solidario de Vivienda.

Las iniciativas comenzaron a tomar forma durante 2026 y alcanzaron un nuevo punto con la creación del programa AbonoPaTi, aprobado mediante el Decreto Ejecutivo No. 35 del 17 de septiembre. El programa contempla un aporte estatal no reembolsable de B/.3.000 para determinadas compras de vivienda nueva cuyo valor no supere los B/.80.000.

El objetivo declarado por las autoridades es reducir una de las principales barreras para las familias que buscan acceder a un crédito hipotecario: el dinero necesario para completar el abono inicial. Al mismo tiempo, la política busca generar condiciones para que las promotoras puedan colocar viviendas que permanecían sin vender y, con ello, estimular nuevos proyectos de construcción.

Un sector que ya mostraba señales de recuperación

La reactivación anunciada por el Gobierno ocurre sobre un sector que ya presentaba algunos indicadores positivos durante los primeros meses de 2026.

De acuerdo con el Informe Económico de Coyuntura del primer trimestre de 2026, elaborado por la Contraloría General de la República con información del INEC, la inversión declarada en permisos de construcción en los principales municipios analizados pasó de B/.220,9 millones en marzo de 2025 a B/.301,1 millones en marzo de 2026, un incremento del 36,3%.

El área de construcción también aumentó. El documento registra un crecimiento de 26,1%, al pasar de 327.000 metros cuadrados a 412.200 metros cuadrados. Dentro de este resultado, el área residencial creció 7,8%, mientras que el área no residencial tuvo un incremento considerablemente mayor.

También aumentaron algunas de las importaciones relacionadas con la actividad. Las compras externas de materiales de construcción crecieron 10,3% durante el período analizado, mientras que las importaciones de bienes de capital destinados a la construcción aumentaron 5,9%. La venta de cemento gris, por su parte, registró un incremento de 4,1%.

Estos datos permiten contextualizar el momento actual: las nuevas medidas gubernamentales no aparecen en un sector completamente detenido, sino en una industria que había comenzado a mostrar señales de recuperación, aunque todavía enfrentaba dificultades relacionadas con la vivienda y el acceso al financiamiento.

AbonoPaTi: un subsidio de B/.3.000 para el abono inicial

Una de las principales novedades es el Programa Nacional de AbonoPaTi para la Adquisición de Vivienda Nueva, administrado por el Ministerio de Economía y Finanzas.

El mecanismo establece un subsidio estatal de B/.3.000, que se suma al aporte realizado por el comprador para conformar el abono de la vivienda. El dinero no se entrega directamente al beneficiario, sino que se acredita dentro de la operación hipotecaria.

Según el MEF, el aporte estatal reduce el precio que debe financiarse mediante el crédito y, por lo tanto, puede disminuir la cuota mensual resultante. El programa está destinado a viviendas nuevas utilizadas como residencia principal, con un precio de hasta B/.80.000 y sujetas a las condiciones establecidas por la normativa correspondiente.

El decreto establece además que el comprador debe aportar como mínimo el equivalente al 1% del precio de adquisición, mientras que el Estado aporta los B/.3.000 previstos por el programa.

La aplicación del beneficio depende de que el solicitante cumpla las condiciones correspondientes al régimen de intereses preferenciales y de la disponibilidad presupuestaria.

Consulta oficial del programa AbonoPaTi — Ministerio de Economía y Finanzas

El Gobierno prevé recursos para unas 10.000 viviendas al año

El alcance presupuestario de la medida también ha sido precisado por el Ministerio de Economía y Finanzas.

El viceministro de Economía y Finanzas, Fausto Fernández, informó que se prevé destinar aproximadamente B/.30 millones anuales al programa, con capacidad para atender hasta unas 10.000 viviendas por año, considerando el subsidio individual de B/.3.000.

La cifra es relevante para el sector porque el impacto no se limita a los compradores.

Cuando una vivienda se vende y comienza o continúa su proceso de construcción, intervienen diferentes actividades económicas: promotoras inmobiliarias, constructoras, trabajadores, fabricantes y distribuidores de materiales, empresas de transporte, servicios financieros y profesionales relacionados con arquitectura, ingeniería y trámites inmobiliarios.

Por esa razón, las autoridades han presentado el programa como una herramienta destinada tanto a facilitar el acceso a vivienda como a dinamizar la cadena de actividades vinculadas a la construcción.

Intereses preferenciales: otra pieza del nuevo esquema

El subsidio para el abono inicial se suma al Régimen de Interés Preferencial, que constituye otro de los mecanismos utilizados para facilitar el acceso a vivienda mediante un subsidio estatal sobre parte de los intereses del crédito hipotecario.

El régimen fue objeto de modificaciones legislativas durante 2025 y comenzó 2026 bajo las nuevas condiciones establecidas por la legislación vigente. De acuerdo con el MIVIOT, actualmente contempla subsidios de entre 4% y 5,5% de la tasa de interés hipotecaria, durante períodos de entre siete y ocho años, dependiendo del valor de la vivienda y de la región del país.

La lógica del sistema es distinta a la del AbonoPaTi. Mientras el nuevo programa ayuda a disminuir el monto inicial que debe aportar el comprador, el régimen de interés preferencial reduce durante un período determinado el costo financiero del préstamo.

Esto hace que ambos mecanismos puedan actuar de manera complementaria.

También se incorpora un beneficio sobre el impuesto de transferencia

Otra de las medidas mencionadas por el Gobierno es la exoneración del Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) para determinadas operaciones relacionadas con la adquisición de primera vivienda nueva.

Según el MIVIOT, la Ley 546 de 2026 establece una exoneración total para viviendas de hasta B/.120.000, mientras que para propiedades de mayor valor se contemplan tasas reducidas de manera escalonada hasta B/.200.000.

La medida busca reducir los costos asociados a la compra de una vivienda, especialmente en un momento en el que los precios, las tasas de interés y los requisitos de financiamiento pueden convertirse en obstáculos para los compradores.

¿Qué ocurrió con el Fondo Solidario de Vivienda?

El escenario actual también está relacionado con uno de los problemas que había afectado a la industria de vivienda social: los compromisos pendientes del Fondo Solidario de Vivienda.

En agosto de 2026, el Gobierno estableció mediante el Decreto Ejecutivo No. 5 un mecanismo para atender estas obligaciones. El esquema permite al Ministerio de Economía y Finanzas realizar los pagos total o parcialmente mediante instrumentos de deuda pública, como títulos valores o letras del Tesoro.

El cambio tiene importancia para las promotoras que habían participado en proyectos vinculados al programa, ya que los pagos pendientes habían generado incertidumbre sobre la continuidad y liquidez de algunos proyectos habitacionales.

La Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) sostuvo reuniones con autoridades del MIVIOT y del Ministerio de Economía y Finanzas para conocer los detalles del nuevo mecanismo y de otras modificaciones relacionadas con vivienda e impuestos.

El Gobierno busca conectar vivienda, crédito y construcción

Las medidas forman parte de una estrategia más amplia que busca estimular el acceso al crédito y recuperar el movimiento de proyectos residenciales.

En julio, el Gobierno presentó el cronograma del plan Panamá Pa’ Ti, dentro del cual se incluyeron iniciativas para facilitar el acceso de las familias al crédito y reactivar proyectos de viviendas de interés preferencial. La estrategia fue presentada también como parte de un conjunto de acciones orientadas a impulsar el empleo.

La Asamblea Nacional, por su parte, ha mantenido una mesa técnica dedicada a identificar obstáculos financieros, regulatorios y administrativos que afectan a la construcción. Entre los temas discutidos están el acceso al financiamiento, los trámites y permisos y las condiciones para que las empresas puedan desarrollar proyectos habitacionales.

Mesa Técnica Nacional para la dinamización del sector construcción — Asamblea Nacional de Panamá

Más de 300 proyectos fueron exhibidos en Expo Capac 2026

El nuevo escenario financiero coincidió con la celebración de la Expo Capac 2026, uno de los principales encuentros del sector de la construcción en Panamá.

El MIVIOT informó que la feria contó con más de 300 proyectos habitacionales y la participación de 10 bancos, que ofrecieron procesos de precalificación y aprobación de créditos hipotecarios a los visitantes.

El evento también permitió que las empresas inmobiliarias mostraran proyectos dirigidos a distintos segmentos del mercado y que los compradores conocieran las condiciones disponibles bajo el régimen de interés preferencial.

Para el sector privado, el interés está en que las nuevas herramientas permitan transformar esa oferta disponible en ventas y posteriormente en nuevos proyectos.

Las expectativas del sector inmobiliario

Empresarios consultados por La Prensa señalaron que el subsidio de B/.3.000, combinado con la exoneración tributaria y las opciones de financiamiento bancario, puede contribuir a dinamizar las ventas de vivienda hacia el último trimestre de 2026.

El medio también reportó que las ventas de viviendas habían venido enfrentando dificultades durante 2025 y que las empresas esperan una mayor actividad con la entrada en funcionamiento de los nuevos incentivos. Se trata, en este caso, de una expectativa expresada por representantes del sector y no de un resultado ya consolidado.

Esta distinción es importante: aunque existen indicadores que muestran una recuperación parcial de la construcción durante 2026 y el Gobierno ya puso en marcha nuevos instrumentos, todavía será necesario observar las cifras de ventas, nuevos permisos, iniciación de obras y desembolsos hipotecarios para determinar el alcance efectivo de las medidas.

La construcción mantiene un peso importante en la economía panameña

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo muestran que la economía panameña registró un crecimiento interanual de 6,4% durante el segundo trimestre de 2026, alcanzando un PIB de B/.20.069,2 millones.

El INEC incluyó a la construcción entre las actividades de la economía interna que presentaron un desempeño positivo durante ese trimestre, junto con sectores como comercio, transporte, intermediación financiera, agricultura, hoteles y restaurantes y actividades inmobiliarias y empresariales.

Esto coloca a la construcción dentro de un contexto económico más amplio. Su evolución no depende únicamente de los programas de vivienda, sino también de la inversión privada, las obras públicas, el crédito hipotecario, los costos de materiales, la disponibilidad de terrenos y la demanda de los compradores.

El desafío ahora es convertir los incentivos en nuevas obras

El nuevo esquema de financiamiento representa un cambio importante para las familias que buscan comprar vivienda y para las empresas que desarrollan proyectos residenciales. Sin embargo, la existencia de subsidios no garantiza por sí sola que todos los compradores puedan acceder a un crédito ni que todos los proyectos sean económicamente viables.

El propio decreto de AbonoPaTi establece que el beneficio no elimina ni flexibiliza los requisitos del régimen de intereses preferenciales y que su ejecución está sujeta a disponibilidad presupuestaria.

Por ello, los próximos meses serán relevantes para observar si el aumento de las opciones de financiamiento se traduce en más compraventas, nuevos permisos y mayor actividad en las obras.

Por ahora, Panamá cuenta con un conjunto de medidas que combinan subsidios para el abono inicial, intereses preferenciales, beneficios tributarios y mecanismos para atender compromisos de vivienda social. Estas herramientas se implementan en un sector que ya mostraba señales de recuperación durante la primera parte de 2026.

La evolución de estos indicadores permitirá determinar hasta qué punto los nuevos mecanismos logran transformar las expectativas de reactivación en un aumento sostenido de la construcción de viviendas y en un mayor acceso de las familias panameñas a soluciones habitacionales.


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