Kenia refuerza la conservación de pastizales ante el avance de la desertificación en África

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La conservación de pastizales se convirtió en uno de los asuntos centrales de la agenda internacional contra la degradación de tierras durante la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), celebrada del 17 al 28 de agosto de 2026 en Ulán Bator, Mongolia.

Aunque la formulación de la noticia requiere una precisión importante —no aparece en las fuentes oficiales un programa denominado literalmente “Plan de conservación de pastizales COP17” lanzado exclusivamente por organizaciones ambientales de Kenia—, sí existe un conjunto de iniciativas y compromisos directamente relacionados con ese objetivo. Entre ellos están la agenda internacional Landscapes of Life, impulsada por WWF y más de 70 entidades, la Rangelands Flagship Initiative de la UNCCD y los compromisos adoptados por Kenia para restaurar y gestionar de manera sostenible sus tierras de pastoreo.

El contexto es especialmente relevante para África, un continente que enfrenta una fuerte presión sobre sus tierras áridas y semiáridas debido a la degradación del suelo, las sequías, el cambio climático, la pérdida de vegetación y las transformaciones en los sistemas productivos.

Los pastizales pasan al centro de la agenda contra la desertificación

Los pastizales, sabanas, matorrales y otras zonas de pastoreo representan más de la mitad de la superficie terrestre del planeta y sostienen los medios de vida de cientos de millones de personas, especialmente comunidades pastoriles.

La UNCCD señala que estos ecosistemas cumplen funciones esenciales para la seguridad alimentaria, la biodiversidad, la regulación del agua y la adaptación frente a los efectos del cambio climático. Sin embargo, una parte importante de estas tierras se encuentra degradada o sometida a riesgos crecientes.

La COP17 puso precisamente estos ecosistemas en el centro de las discusiones. Las negociaciones concluyeron con una decisión que alienta a los países a desarrollar políticas y marcos legales para la conservación, gestión sostenible y restauración de los pastizales.

Además, se promovió una mayor cooperación entre gobiernos, organizaciones internacionales, instituciones científicas, organizaciones de la sociedad civil y comunidades locales.

Una agenda internacional llamada “Landscapes of Life”

Durante la COP17 también se presentó Landscapes of Life, una agenda conjunta destinada a proteger, gestionar y restaurar pastizales, sabanas y zonas de pastoreo.

La iniciativa fue desarrollada por una coalición de más de 70 entidades que reunió a organizaciones de la sociedad civil, responsables de políticas públicas, expertos y representantes del sector privado. Su presentación tuvo lugar el 24 de agosto durante la conferencia de WWF en el marco de la COP17.

La agenda plantea varias líneas de acción para que la restauración de estos ecosistemas no se limite a la recuperación de la vegetación, sino que también tenga en cuenta a las personas que dependen de ellos.

Entre sus principales áreas de trabajo están garantizar los derechos y la participación de las comunidades pastoriles, gestionar los pastizales como sistemas ecológicos y productivos conectados, mejorar los incentivos económicos para el manejo sostenible y utilizar mejores indicadores para evaluar el estado de estos territorios.

El enfoque resulta especialmente importante en África, donde la ganadería pastoril representa una actividad económica y cultural fundamental en numerosas regiones.

Kenia llega a COP17 con compromisos propios

Kenia ya había avanzado en esta dirección antes de la celebración de la COP17.

A finales de julio de 2026, representantes del Gobierno, comunidades pastoriles, organizaciones de mujeres y jóvenes, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas, investigadores y otros actores participaron en una conferencia nacional sobre la gestión sostenible de los pastizales y el desarrollo pastoral.

El encuentro concluyó con un comunicado conjunto que planteó compromisos relacionados con la restauración y protección de los pastizales, la participación de las comunidades, la movilización de recursos y la cooperación entre diferentes instituciones.

La iniciativa también buscó presentar una posición común de Kenia de cara al Año Internacional de los Pastizales y los Pastoralistas 2026 y a la COP17.

Esto demuestra que la conservación de pastizales no surgió únicamente durante la conferencia de Mongolia, sino que forma parte de un proceso más amplio de planificación y cooperación que Kenia venía desarrollando durante 2026.

El papel de las comunidades pastoriles

Uno de los elementos que más importancia adquirió durante las discusiones fue la participación de las comunidades que viven y trabajan en los pastizales.

Los sistemas pastoriles dependen de la disponibilidad de zonas de pastoreo y de la posibilidad de movilizar los animales en función de las condiciones ambientales. Por ello, la degradación de las tierras puede tener consecuencias directas sobre la alimentación, los ingresos y la seguridad de las familias.

En los diálogos de la COP17 participaron organizaciones de la sociedad civil y representantes pastoriles que reclamaron mayor participación en las decisiones sobre el territorio, acceso directo a financiación y reconocimiento de sus conocimientos y prácticas.

La discusión también incluyó cuestiones relacionadas con los derechos sobre la tierra y la movilidad de los pastores, debido a que las restricciones territoriales pueden dificultar la capacidad de las comunidades para adaptarse a periodos de sequía.

Kenia combina restauración de tierras y seguridad hídrica

El Gobierno de Kenia ha vinculado la agenda internacional de la COP17 con programas nacionales de restauración.

Uno de ellos es el Kenya Watershed Services Improvement Project (KEWASIP), que trabaja en distintos paisajes y cuencas del país. El programa contempla prácticas de manejo sostenible de tierras y agua, restauración de ecosistemas y diversificación de medios de vida.

Entre las acciones previstas están la recuperación de pastizales mediante resiembra, la construcción de estructuras para almacenar agua y diferentes medidas de conservación del suelo.

El programa se desarrolla en paisajes prioritarios que abarcan varios condados, incluidos Marsabit, Samburu, Garissa, Isiolo, Baringo, Meru, Tharaka Nithi, Tana River, Laikipia, Kitui, Makueni y Kwale.

Según las autoridades kenianas, el proyecto podría beneficiar aproximadamente a 750.000 personas y generar alrededor de 25.000 empleos, vinculando la recuperación ambiental con las oportunidades económicas de las comunidades.

Restaurar pastizales también significa recuperar agua y suelo

La conservación de estos ecosistemas tiene efectos que van más allá de mantener la vegetación.

Los pastizales saludables pueden contribuir a reducir la erosión, mejorar la infiltración del agua y conservar la estructura del suelo. La vegetación permanente y sus sistemas radiculares también ayudan a mantener humedad y proteger los terrenos durante periodos secos.

La UNCCD destaca precisamente la importancia de prácticas como el pastoreo rotacional, la movilidad pastoral, los sistemas silvopastoriles y el manejo comunitario de los pastizales como herramientas que pueden contribuir a recuperar tierras degradadas y aumentar su resistencia frente a las sequías.

En regiones semiáridas de Kenia ya se utilizan, además, técnicas de restauración que buscan aprovechar mejor las lluvias escasas, entre ellas estructuras para disminuir la escorrentía y favorecer la regeneración de la vegetación.

Una iniciativa mundial con inversiones para los pastizales

Uno de los principales resultados de COP17 fue el lanzamiento oficial de la Rangelands Flagship Initiative, una iniciativa mundial de la UNCCD destinada a incrementar las inversiones para conservar, gestionar y restaurar los pastizales.

El programa está estructurado alrededor de tres componentes: conocimiento, inversión e instituciones. Busca desarrollar herramientas para evaluar la salud de los pastizales, aumentar las inversiones públicas y privadas y fortalecer las instituciones encargadas de formular políticas para estos ecosistemas.

La iniciativa fue oficialmente presentada el 24 de agosto de 2026 durante COP17.

Al cierre de la conferencia, la UNCCD informó que la iniciativa reunía una cartera de aproximadamente 1.200 millones de dólares para 45 proyectos relacionados con los pastizales.

El objetivo es que los recursos financien proyectos relacionados con restauración de tierras, resiliencia frente a sequías, biodiversidad, seguridad alimentaria, cadenas de valor ganaderas y medios de vida pastoriles.

La conservación busca evitar que la degradación se convierta en desertificación

La desertificación no significa simplemente que un territorio se convierta literalmente en un desierto. El término se refiere a la degradación de tierras en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas como resultado de diferentes factores, entre ellos las variaciones climáticas y las actividades humanas.

Cuando la cobertura vegetal desaparece, el suelo puede quedar más expuesto a la erosión. Si además disminuye la capacidad de retener agua, se puede generar un círculo de degradación que dificulta la recuperación de la vegetación y afecta la productividad de las tierras.

Por eso, las políticas de restauración buscan intervenir antes de que el deterioro alcance niveles más difíciles de revertir.

En este contexto, la conservación de pastizales es considerada una herramienta para proteger simultáneamente ecosistemas, producción ganadera, biodiversidad y medios de vida.

África busca convertir los compromisos en acciones concretas

La importancia del tema para el continente quedó reflejada incluso antes de la COP17. En junio, la Unión Africana organizó una reunión regional preparatoria con organismos como la UNCCD, UNEP y AUDA-NEPAD para definir prioridades africanas frente a la conferencia.

Durante ese encuentro se señaló que la desertificación, la sequía y la degradación de tierras representan amenazas para la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y los medios de vida de las comunidades africanas. También se destacaron iniciativas existentes de restauración, entre ellas la Gran Muralla Verde y diferentes programas nacionales.

Kenia, por su parte, ha establecido como una de sus metas ambientales la restauración de 10,6 millones de hectáreas de paisajes y ecosistemas degradados para 2032, junto con su objetivo de plantar 15.000 millones de árboles durante el mismo periodo.

Las autoridades han insistido, además, en que el éxito de estas políticas no debería medirse únicamente por el número de árboles plantados, sino también por su supervivencia, la recuperación de los ecosistemas y los beneficios obtenidos por las comunidades.

Un desafío que continúa después de COP17

La COP17 terminó con acuerdos sobre la gestión y restauración de los pastizales, pero la implementación de estas medidas será determinante.

El acuerdo adoptado sobre pastizales alienta a los países a establecer políticas de conservación y restauración, apoyar la Rangelands Flagship Initiative y fortalecer la cooperación entre gobiernos, organizaciones internacionales, investigadores, sociedad civil y comunidades.

En el caso de Kenia, esto significa llevar los compromisos internacionales a territorios donde la presión sobre el agua, los suelos y las zonas de pastoreo ya forma parte de la vida cotidiana.

La experiencia del país también refleja un cambio en la manera de abordar la desertificación: en lugar de concentrarse únicamente en recuperar tierras cuando ya están gravemente degradadas, las iniciativas actuales buscan mantener la productividad de los pastizales, fortalecer la capacidad de adaptación de las comunidades y proteger los ecosistemas antes de que pierdan funciones esenciales.

Así, la conservación de pastizales se consolida como uno de los componentes de la estrategia internacional para enfrentar la degradación de tierras. Para África, y particularmente para países como Kenia, el desafío será convertir los compromisos de COP17, la financiación anunciada y el conocimiento de las comunidades pastoriles en proyectos sostenidos de restauración sobre el terreno.


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