“Si dudas un segundo, no sale bien” – Javier Arias, experto en stunt.
El stunt, una disciplina extrema que involucra acrobacias peligrosas con motos a altas velocidades, no solo pone a prueba la destreza física, sino que desafía la mente de sus practicantes. A menudo asociado con escenas cinematográficas como las de Misión Imposible o las películas de James Bond, el stunt es mucho más que un espectáculo de acción: es una disciplina que requiere precisión, control mental y una gestión impecable del miedo.
Javier Arias, uno de los deportistas más destacados de esta disciplina, destaca que, más allá de la adrenalina, el verdadero motor del stunt es la mente. Según Arias, cada maniobra requiere concentración absoluta y claridad mental, ya que cualquier duda, por más pequeña que sea, puede resultar en un error fatal. «El stunt no es solo cuestión de reflejos, es cuestión de claridad mental. Si dudas un segundo, el truco no saldrá bien», afirma el experto.
Arias, conocido por su habilidad en el stunt y por compartir su experiencia a través de contenido digital, revela que la clave de su éxito radica en el entrenamiento mental. Con ejercicios de visualización, respiración controlada y repetición mental de los movimientos, ha logrado mejorar su enfoque y reducir los errores provocados por la presión. «El miedo no es tu enemigo, es un recordatorio de que lo que estás haciendo tiene consecuencias. Lo importante es aprender a gestionarlo», explica.
Para Arias, el miedo es uno de los mayores desafíos en el stunt. Sin embargo, lo ha convertido en una herramienta para su crecimiento personal. Su estrategia consiste en dividir cada maniobra en pasos pequeños, ejecutados de manera progresiva, lo que le permite reducir la ansiedad y aumentar su confianza en cada intento. “Aprender stunt no es solo mejorar la técnica, es aprender a manejar la frustración», asegura.
Además del control mental, Arias subraya la importancia de mantener un estado emocional estable antes de cada sesión de entrenamiento o competencia. La meditación, el ejercicio físico fuera de la moto y una alimentación balanceada son elementos clave en su rutina. «Si tu mente está dispersa, tu cuerpo lo notará. Antes de subirme a la moto, necesito estar en el mejor estado mental posible», afirma.
A través de sus redes sociales, Arias también se ha convertido en un referente para nuevos talentos, enseñándoles a gestionar el estrés y desarrollar una mentalidad fuerte desde el principio. Muchos principiantes abandonan la disciplina al sentir que no avanzan lo suficientemente rápido. Por eso, su consejo es centrarse en el proceso y no solo en el resultado final.
El stunt, más allá de ser un deporte de alto riesgo, se convierte en un desafío mental constante. Javier Arias está convencido de que la combinación de entrenamiento físico y psicológico será crucial para la evolución de esta disciplina de manera más segura y efectiva. «La técnica se aprende, pero la mente es la que te lleva al siguiente nivel», concluye.
En el futuro del stunt, el verdadero reto no será solo dominar la moto, sino dominarse a uno mismo.




