En las últimas horas, el norte del Cauca ha registrado una serie de ataques que evidencian
un aumento significativo de la violencia y un deterioro del orden público en municipios
estratégicos del departamento. Los hechos, atribuidos a disidencias de las Farc, ocurrieron
en Argelia, Timbío y Caldono, y reflejan la complejidad de la seguridad en la región.
En Argelia, durante operaciones ofensivas del Ejército en la vereda La Hacienda, se
presentaron enfrentamientos con disidencias del frente Carlos Patiño, en una zona
históricamente marcada por la presencia de estructuras armadas ilegales y considerada de
alta complejidad en términos de orden público. Este episodio se suma a otros ataques
recientes, que evidencian un patrón creciente de agresiones contra la fuerza pública y la
población civil.
Posteriormente, en Timbío, un atentado contra la Policía en la vía Panamericana, sector del
río Las Piedras, dejó varios heridos, incluyendo civiles y uniformados, y generó pánico entre
los usuarios de esta vía estratégica para el suroccidente colombiano. De manera similar,
estos hechos ponen en evidencia la vulnerabilidad de corredores viales fundamentales y la
necesidad de reforzar la movilidad segura de la población.
Por último, en Caldono, en el corregimiento de Siberia, un patrullero fue víctima de un
atentado bajo la modalidad de “plan pistola”, consistente en emboscadas sorpresivas contra
la fuerza pública. Tras el ataque, unidades de la Policía y el Ejército desplegaron operativos
conjuntos para dar con los responsables y reforzar la seguridad en la subestación policial.
Asimismo, las comunidades del sector colaboraron en el traslado del uniformado herido a
centros asistenciales, evidenciando la gravedad del contexto de inseguridad que se vive en
la región.
En este marco, las autoridades locales han reconocido la amenaza constante que enfrentan
los uniformados en el norte del Cauca, lo que ha llevado a modificar rutinas, restringir
movimientos y reforzar protocolos de seguridad en varios municipios. En consecuencia, el
aumento de ataques coordinados y la afectación de vías y zonas estratégicas reflejan un
panorama crítico en materia de seguridad, que ha encendido las alarmas sobre la
necesidad de medidas urgentes para proteger a la población y restablecer la presencia
institucional.
Finalmente, se espera que Maribel Perafán Gallardo, secretaria de Gobierno
Departamental, realice un pronunciamiento sobre los recientes acontecimientos o anuncie la
estrategia que se implementará para garantizar la seguridad del Cauca y sus habitantes, en
medio de la creciente preocupación por la estabilidad en la región.


