El caso que estremeció a Carmen de Apicalá en noviembre de 2024 ya tiene desenlace judicial.
Dos hombres fueron señalados como responsables del asesinato de un patrullero de la Policía Nacional y aceptaron su culpabilidad mediante un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación. Se trata de Carlos Andrés Merchán Aya y Cristian Andrés Niño Perdomo, quienes enfrentaron las pruebas contundentes que los vinculaban directamente con el crimen.
Un juez de conocimiento avaló la negociación y los condenará a 19 años de prisión por su responsabilidad en los delitos de homicidio y hurto calificado, ambos agravados. Además, se les atribuyen cargos por fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, así como tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
La Fiscalía demostró que el 24 de noviembre de 2024, en la vereda Charco Alto, el patrullero acudió a una cita para recuperar su motocicleta, la cual había sido robada. Los delincuentes le exigían dinero para devolverla. En ese momento, Merchán Aya y Niño Perdomo lo sorprendieron y le dispararon hasta causarle la muerte, apoderándose del dinero antes de huir del lugar.
La captura de estos hombres se produjo en mayo de 2024, durante un operativo de allanamiento y registro en el que participaron el CTI, la Policía Nacional y el Ejército. En la diligencia se incautaron municiones y estupefacientes. Dentro del preacuerdo se pactó que los condenados devolvieran el dinero a las víctimas indirectas del hecho.


