Según lo conocido por este medio de comunicación, el hombre de 39 años de edad, es consumidor de sustancias estupefacientes y los últimos hechos de violencia se habrían registrado el pasado 20 y 24 de junio, donde la comunidad alertada por lo sucedido, al parecer tomó la iniciativa de avisarle a las autoridades competentes para que procedieran con las actividades necesarias, y evitar que este suceso pasara a mayores.
Las autoridades dieron a conocer que esta situación generaba en la víctima una constante zozobra y miedo, debido a las agresiones diarias que recibía por parte de su propio hijo, hecho que aparte de los daños físicos le causaba una tristeza enorme en su día a día.
Una vez la justicia tuvo en su poder al implicado, fue dejado a disposición del ente encargado, donde le fue imputado medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras que su progenitora al parecer se encuentra en control medico para sanar sus heridas físicas.
La comunidad espera que estos hechos lamentables no se repitan en la capital opita y que la señora afectada reciba los medicamentos necesarios para que sus laceraciones sanen lo más pronto posible, mientras ruegan que esta medida ayude al victimario a reflexionar de su actuar y no cometer más estos actos.
Según el artículo 229 del Código Penal Colombiano, el que maltrate física o psicológicamente a cualquier miembro de su núcleo familiar incurrirá, siempre que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor, en prisión de cuatro a ocho años.


