Concejo tropieza otra vez

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El Concejo Municipal de Neiva arranca el año asumiendo un reto que arrastra vergüenza desde 2025: elegir finalmente un Contralor en propiedad. Dagoberto Gómez, presidente de la corporación y contador público de profesión, anunció que la elección pendiente se convierte en prioridad absoluta para garantizar estabilidad y transparencia en el control fiscal de la ciudad.

El 2025 cerró sin Contralor titular, dejando a Neiva bajo la figura de un encargado que, aunque legal, genera desconfianza ciudadana y debilita la vigilancia sobre el manejo de recursos públicos. Este vacío prolongado expone una vez más la lentitud y posibles intereses políticos que han caracterizado procesos similares en la capital huilense.

Promesas

Gómez aseguró que el proceso contará con un equipo jurídico experto para evitar improvisaciones y cumplir estrictamente la norma. “Vamos a asumir este reto con mucha sabiduría y responsabilidad. Queremos que las cosas se hagan de la mejor manera para el bienestar de nuestra comunidad”, declaró el presidente. Las decisiones, añadió, solo se comunicarán tras socialización plena y fundamentación legal sólida.

Dudas

Aunque el discurso suena impecable, la ciudadanía espera hechos concretos. Pasar de un contralor encargado a uno en firme exige no solo profesionalismo, sino voluntad política real para romper con prácticas clientelistas que han marcado elecciones pasadas de dignatarios de control en Neiva.

El compromiso anunciado busca restaurar credibilidad en un ente clave para fiscalizar la administración municipal. Sin embargo, la historia reciente obliga al escepticismo: promesas similares han terminado en procesos cuestionados o prolongados indefinidamente.

Neiva merece un Contralor independiente, seleccionado con mérito y lejos de cuotas políticas. El Concejo, liderado por Gómez, tiene ahora la oportunidad de demostrar que aprendió la lección del 2025 o, por el contrario, repetir el guion de la postergación eterna.


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