Un violento atentado se registró en el oriente de Cali, Valle del Cauca en el barrio Mojica cuando hombres armados que se movilizaban en motocicletas atacaron una camioneta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), en la que se transportaban cuatro reconocidos líderes sociales de la ciudad. El hecho, que es materia de investigación, dejó el vehículo gravemente afectado tras ser incinerado.
De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades, los agresores dispararon en repetidas ocasiones contra el automotor y, posteriormente, lanzaron un artefacto incendiario que provocó que la camioneta se prendiera en llamas. Tras el ataque, los responsables huyeron del lugar y a esta hora son buscados por las autoridades.
En el vehículo se movilizaban los líderes Lina Muñoz, Hernando Ojeda, Carlos Carabalí y Andrés Valencia, quienes han desarrollado distintos procesos sociales, especialmente en sectores del oriente de la ciudad como el distrito de Aguablanca. Según relataron las víctimas, el ataque fue sorpresivo y generó momentos de pánico.
“Fueron sujetos que se movilizaban en motocicletas y nos atacaron con arma de fuego. Luego lanzaron un explosivo que terminó incendiando la camioneta. Cada uno tuvo que correr para salvar su vida”, indicó Andrés Valencia, uno de los afectados, quien calificó lo ocurrido como un atentado directo contra líderes sociales y defensores de derechos humanos.
En medio de la emergencia, los ocupantes del vehículo lograron salir a tiempo, evitando así una tragedia mayor. Sin embargo, el atentado ha generado preocupación por las condiciones de seguridad de los líderes sociales en la capital del Valle del Cauca.
Por su parte, la Policía Metropolitana de Cali informó que, tras lo sucedido, se desplegaron unidades especiales e inteligencia para esclarecer los hechos y dar con los responsables. Las autoridades no descartan que el ataque haya sido premeditado.
Entre tanto, la Personería Distrital de Santiago de Cali confirmó que uno de los líderes, Andrés Valencia, no contaba con un esquema de protección activo al momento del atentado, por lo que solicitó a la Unidad Nacional de Protección la reasignación inmediata de medidas de seguridad.
El personero de Cali, Gerardo Mendoza, rechazó enérgicamente lo ocurrido y exigió acciones contundentes. “Es un hecho gravísimo. Se requiere una investigación rigurosa que permita identificar y judicializar a los responsables, así como adoptar medidas urgentes de protección para los líderes sociales”, señaló.


