La tranquilidad del barrio Las Granjas, en la comuna 2 del norte de Neiva, se ha convertido en un recuerdo distante.
Los residentes viven en un estado constante de alarma y desesperación ante una escalofriante ola de robos y violencia que ha sacudido su comunidad. La creciente inseguridad ha encendido las alarmas, y los ciudadanos están exigiendo respuestas contundentes a las autoridades locales.
Hechos recientes
Ayer, los residentes del barrio reportaron dos robos en las primeras horas de la mañana, lo que generó un caos inesperado. A las 5:30 a.m., en las cercanías de la Cruz Roja, ubicado sobre la avenida 26, una mujer que se dirigía a asistir a los jóvenes que presentaban las pruebas ICFES fue víctima de un violento asalto.
Según lo reportado por testigos y habitantes del sector, la mujer quien estaba encargada de la supervisión durante un evento crucial, fue despojada de sus pertenencias mientras se dirigía a su destino.
Otro de las denuncias, fue el sucedido en la calle 42 con avenida 16, donde cuatro delincuentes a bordo de dos motocicletas Pulsar, atracaron a un empleado de un medio de comunicación. La víctima, que estaba recogiendo dinero de las ventas del periódico, fue brutalmente despojada de sus pertenencias y el dinero que llevaba. Este robo, perpetrado con la audacia de la impunidad, ha dejado a los vecinos atónitos y preocupados por la falta de seguridad en la zona.
Malestar de la comunidad
La serie de robos y violencia ha generado un creciente malestar entre los habitantes de Las Granjas. Los residentes cuestionan la eficacia de las medidas de seguridad implementadas por el coronel Alexander Castillo Marín, comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, y el mandatario local, Germán Casagua. La percepción general es que el barrio está invadido por la delincuencia, con las autoridades luchando por contener el auge de los crímenes.
“Los vecinos sienten que sus llamadas de auxilio no están siendo escuchadas y que la protección prometida sigue siendo inalcanzable. Nuestro barrio enfrenta una creciente ola de criminalidad, clamamos una intervención más efectiva y una estrategia robusta para restaurar la seguridad. Si la delincuencia le queda grande al comandante de la Policía, entonces que renuncie y el Alcalde pida a alguien que le ponga mano firme a la delincuencia”, indicó Cesar Augusto Gómez, presidente de la Junta de Acción Comunal.
Respuesta de las autoridades
Actualmente, las autoridades se enfrentan a una creciente presión para abordar la crisis de seguridad y recuperar la confianza de los residentes, por tal razón en diálogos con el Comandante de la Policía Metropolitana con esta Casa Editorial, se estableció que la falta de denuncia por parte de las víctimas, ha sido la dificultad para poder atacar a estos grupos delincuenciales y poder dar justicia.
“Necesitamos que las victimas denuncien, nosotros como Policía hacemos las labores correspondientes de investigación, pero si no hay denuncia, no podemos dar un parte de tranquilidad a la comunidad”, concluyó el coronel Alexander Castillo Marín.




