Una grave denuncia por presunto intento de estafa y hurto fue realizada por Adriana Fernanda Ramírez, vicepresidenta del barrio Misael Pastrana Borrero, quien alertó a la comunidad sobre un engaño que habría afectado directamente los bienes de las juntas de acción comunal.
Según la líder comunitaria, un hombre que se identificó como Gonzalo Calle se presentó ante varios dirigentes barriales afirmando ser ingeniero vinculado a la Secretaría de Infraestructura de Neiva. Con ese argumento, solicitó el préstamo de la caseta comunal del sector, asegurando que la utilizaría temporalmente para empacar mercados que, supuestamente, serían entregados a la comunidad como parte de un apoyo social.
De acuerdo con Ramírez, el relato fue convincente y estuvo acompañado de una serie de subterfugios que generaron confianza entre algunos miembros de la comunidad. Sin embargo, con el paso de las horas se evidenció que no existían los mercados ni ninguna actividad oficial respaldada por entidad alguna. El verdadero objetivo, al parecer, era acceder a los bienes almacenados dentro del recinto comunal.
La situación tomó un giro más preocupante cuando el presunto estafador dejó de responder llamadas y mensajes, bloqueando a la dirigente y a otras personas que intentaron contactarlo para aclarar lo sucedido. Posteriormente, se confirmó que del lugar fueron sustraídas al menos 50 sillas pertenecientes a la caseta comunal, elementos adquiridos con esfuerzo para el desarrollo de actividades comunitarias.
Ante lo ocurrido, la vicepresidenta del barrio hizo un llamado a los líderes comunales de Neiva para que extremen las medidas de verificación antes de prestar espacios o bienes colectivos, y solicitó a las autoridades competentes investigar el caso para evitar que situaciones similares sigan afectando a las comunidades.
Foto: Cortesía La Nación


