El panorama financiero de marzo de 2026 está marcado por una paradoja: mientras los ahorradores celebran rendimientos históricos, el sector productivo y las familias que buscan vivienda o consumo enfrentan créditos cada vez más costosos. Este escenario es el resultado directo de una política monetaria restrictiva implementada por el Banco de la República.
Las razones detrás del «dinero caro»
De acuerdo con Omar Suárez, analista de Aval Casa Bolsa, el incremento en las tasas de captación (lo que el banco le paga a usted por su CDT) no es un evento aislado, sino una respuesta a presiones estructurales:
- El efecto Salario Mínimo: Los incrementos robustos en el salario mínimo han inyectado liquidez al mercado, pero también han generado temores de una espiral inflacionaria que el Banco Central busca «enfriar».
- Gasto Fiscal: El fuerte incremento en el gasto del Gobierno colombiano ha puesto presión sobre la deuda y el déficit, obligando a mantener tasas altas para evitar una fuga de capitales.
- Expectativas de Inflación: Aunque la meta de inflación sigue siendo el 3%, la realidad del mercado aún muestra resistencia a bajar, lo que mantiene el ciclo de tasas al alza.
¿Qué esperar para el resto del año?
Para David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, el ciclo alcista podría no haber terminado. «En la medida en que el Banco Central siga incrementando sus tasas, es probable que veamos ajustes adicionales en lo que ofrecen las entidades», señala. Esto sugiere que quienes esperan unas semanas más podrían encontrar tasas incluso superiores al 13,5%, aunque el riesgo es perder la ventana de oportunidad actual si la inflación comienza a ceder más rápido de lo previsto.


