Ingredientes
- 1 coliflor mediana, en floretes
- 150 g de salmón ahumado, en tiras
- ¾ taza de yogur griego natural
- 1 diente de ajo, finamente picado o rallado
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- Jugo y ralladura de ½ limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 2 cucharadas de cebollín o eneldo fresco picado
- Sal y pimienta al gusto
- Opcional: una pizca de paprika o chile en hojuelas
Preparación
- Cocina la coliflor.
Puedes asarla a 220 °C durante 20–25 minutos con aceite de oliva, sal y pimienta. Déjala hasta que esté tierna y ligeramente dorada. También puedes cocinarla al vapor si la prefieres más suave. - Prepara la crema de yogur.
Mezcla el yogur griego con el ajo, la mostaza, el jugo y la ralladura de limón, un poco de pimienta y una pizca de sal. Si está demasiado espesa, añade 1–2 cucharadas de agua hasta conseguir una textura cremosa. - Integra los sabores.
Coloca la coliflor caliente en un plato o fuente y añade la crema de yogur por encima. Mezcla suavemente para que quede bien cubierta. - Añade el salmón.
Distribuye el salmón ahumado en tiras por encima al final, sin cocinarlo, para conservar su textura y sabor. - Termina el plato.
Añade cebollín o eneldo, un chorrito de aceite de oliva, ralladura de limón y, si te gusta, unas hojuelas de chile.
✨ Truco: si quieres que quede todavía más cremosa, tritura aproximadamente ¼ de la coliflor asada con el yogur, y luego mezcla esa crema con el resto de los floretes. El contraste entre la coliflor caliente, la crema fría de yogur y el salmón ahumado queda espectacular.
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