La situación humanitaria en San Vicente del Caguán, Caquetá, se agrava con el paso de los días. Desde el 26 de diciembre de 2025, los enfrentamientos entre disidencias de las Farc, lideradas por alias Calarcá, y estructuras de la Segunda Marquetalia mantienen atemorizadas a varias comunidades rurales.
Habitantes de las veredas Linderos y La Libertad viven confinados y con miedo constante. Campesinos aseguran que los grupos armados se mueven cerca de sus casas y cultivos, lo que los expone a quedar en medio del fuego cruzado y les impide trabajar con normalidad.
La Defensoría del Pueblo advirtió que la población civil enfrenta riesgos graves, entre ellos desplazamientos forzados, confinamiento y homicidios selectivos.
Amenaza latente
A los combates se suma la preocupación por la posible instalación de minas antipersonales. Un audio atribuido a alias Pantera, integrante de una estructura disidente, alerta sobre la colocación de explosivos en zonas montañosas como represalia contra las comunidades.
Este material ya está en poder de las autoridades, que adelantan labores de inteligencia y verificación para confirmar la amenaza y prevenir nuevas emergencias.
Alerta escolar
El personero municipal de San Vicente del Caguán, Camilo Losada, confirmó que una mina explotó recientemente en la vereda Linderos, cerca de una institución educativa. El hecho encendió las alarmas por el riesgo que enfrentan niños y docentes.
Ante este escenario, las autoridades ordenaron la suspensión de clases en zonas rurales y activaron rutas institucionales y planes de contingencia para atender posibles desplazamientos o situaciones de confinamiento.
Organismos defensores de derechos humanos y la MAPP/OEA hicieron un llamado urgente al cese de la violencia y a la protección de la población civil, especialmente campesinos y menores de edad, que nuevamente quedan atrapados en medio del conflicto armado.


