
Colombia implementó nuevas disposiciones para impedir el ingreso al país de bienes que hayan sido elaborados mediante prácticas de trabajo forzoso. La medida busca fortalecer los controles sobre las mercancías que llegan al territorio nacional y aumentar la vigilancia sobre las cadenas internacionales de producción.
La nueva regulación incorpora mayores exigencias para las importaciones y responde a observaciones realizadas en el ámbito internacional sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de control frente a este tipo de prácticas laborales.
Con estas medidas, las autoridades buscan que las empresas que participan en procesos de importación tengan mayor responsabilidad sobre el origen y las condiciones bajo las cuales son fabricados los productos comercializados en Colombia.


