China y Cuba conmemoran 66 años de relaciones diplomáticas y refuerzan su cooperación

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Beijing/La Habana, 28 de septiembre de 2026. Cuba y China conmemoraron este 28 de septiembre el 66.º aniversario del establecimiento de sus relaciones diplomáticas, una fecha que volvió a poner en primer plano los estrechos vínculos políticos, económicos, comerciales y de cooperación que ambos países han desarrollado desde 1960.

La fecha fue acompañada por actividades diplomáticas en Beijing y por pronunciamientos oficiales de ambas partes. El aniversario también llega en un momento particularmente complejo para la economía cubana, mientras La Habana busca ampliar sus relaciones comerciales y atraer inversión extranjera y China mantiene su respaldo a la cooperación económica con la isla.

Las relaciones diplomáticas fueron establecidas oficialmente el 28 de septiembre de 1960, cuando los dos gobiernos emitieron un comunicado conjunto. Cuba se convirtió entonces en el primer país de América Latina y el Caribe en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China. 

Una relación que comenzó en plena Guerra Fría

El establecimiento de los vínculos entre La Habana y Beijing ocurrió apenas un año después del triunfo de la Revolución cubana y en un contexto internacional marcado por la Guerra Fría.

El acercamiento tuvo una importancia particular para China, que buscaba ampliar sus relaciones diplomáticas con países del llamado Tercer Mundo, y para Cuba, que comenzaba a estrechar sus relaciones con países socialistas.

De acuerdo con la información difundida por la diplomacia china y medios oficiales de ambos países, Cuba fue el primer Estado del hemisferio occidental en establecer relaciones con la República Popular China. Desde entonces, los vínculos han pasado de una relación principalmente política a una agenda mucho más amplia, que actualmente incluye comercio, inversión, energía, agricultura, tecnología, infraestructura, salud, turismo y cooperación científica. 

Durante la conmemoración realizada en Beijing el 23 de septiembre, el embajador cubano en China, Alberto Blanco, destacó precisamente el carácter histórico de la relación. En el acto también participó Qiu Xiaoqi, representante especial del Gobierno chino para América Latina y el Caribe, junto con diplomáticos, representantes de empresas chinas y otros invitados. 

La conmemoración de 2026

Uno de los principales actos tuvo lugar en el Centro de Intercambio Cultural China-América Latina, en Beijing, organizado alrededor del aniversario de las relaciones diplomáticas.

Durante la actividad, Qiu Xiaoqi señaló que China pretende continuar trabajando con los países de América Latina y el Caribe en diferentes programas de cooperación y afirmó que Beijing seguirá apoyando el desarrollo económico y social de Cuba.

Por su parte, el embajador cubano Alberto Blanco resaltó la continuidad de los vínculos entre ambos gobiernos y la importancia que La Habana concede a su relación con China. Al acto asistieron representantes de instituciones chinas, empresas y cuerpos diplomáticos latinoamericanos y caribeños. 

La celebración también tuvo un componente cultural. Durante el encuentro se otorgó al poeta chino Jidi Majia la Orden por la Cultura Nacional de Cuba y se firmó un acuerdo de cooperación entre la Embajada de Cuba y el Centro de Intercambio Cultural China-América Latina. Este último acuerdo está relacionado principalmente con el intercambio cultural y no debe confundirse con un nuevo tratado comercial entre los dos gobiernos. 

¿Qué ocurre con los acuerdos comerciales?

Aunque la conmemoración de los 66 años estuvo acompañada por referencias a la cooperación económica y por la presencia de representantes empresariales, las fuentes oficiales consultadas no registran que durante el acto del aniversario se haya firmado un nuevo paquete de acuerdos comerciales entre los gobiernos de Cuba y China.

Lo que sí existe es una agenda económica y comercial desarrollada durante varios años y reforzada mediante acuerdos previos.

En septiembre de 2025, por ejemplo, ambos países publicaron una declaración conjunta para acelerar la construcción de una Comunidad de Futuro Compartido China-Cuba. El documento establece compromisos para ampliar la cooperación económica, comercial, financiera y de inversiones, además de proyectos de ayuda y cooperación científica y tecnológica. 

Entre los ámbitos mencionados se encuentran la agricultura, las energías renovables, la biomedicina, la transformación digital, la nanotecnología, la producción de alimentos, la robótica, la automatización y otras áreas de innovación.

Por eso, más que hablar de un nuevo acuerdo comercial firmado específicamente el 28 de septiembre de 2026, el aniversario puede entenderse como una oportunidad para reafirmar y proyectar una agenda económica que ya está en marcha.

China se mantiene como un socio comercial importante para Cuba

El comercio constituye uno de los pilares de la relación bilateral.

Según los datos publicados por la Embajada de China en Cuba con base en estadísticas de la Administración General de Aduanas de China, el intercambio comercial entre ambos países alcanzó 862 millones de dólares en 2023.

De ese monto, las exportaciones chinas hacia Cuba representaron aproximadamente 504 millones de dólares, mientras que las importaciones chinas procedentes de Cuba alcanzaron unos 359 millones de dólares. Entre los productos cubanos adquiridos por China se encontraban níquel, mariscos, azúcar y tabaco. En sentido contrario, China exportaba hacia Cuba principalmente productos mecánicos y eléctricos, automóviles y repuestos, acero y productos plásticos. 

La relación comercial, sin embargo, ha seguido evolucionando después de esas cifras. En octubre de 2025, el embajador chino Hua Xin señaló que el comercio bilateral había crecido 6,7 % durante 2024, mientras que también destacó la apertura de una ruta aérea directa de carga entre ambos países en junio de 2025. 

Energía e infraestructura, entre las áreas de mayor cooperación

La cooperación económica entre Beijing y La Habana no se limita a la compra y venta de mercancías.

China participa también en proyectos relacionados con energías renovables, infraestructura y suministro de equipos, sectores especialmente relevantes para Cuba debido a las dificultades que enfrenta su sistema energético.

En diciembre de 2024, por ejemplo, China envió a Cuba un primer lote de piezas y accesorios destinados a grupos electrógenos, dentro de los mecanismos de cooperación acordados entre los dos países.

Además, se había formalizado un proyecto para instalar siete parques fotovoltaicos de cinco megavatios cada uno, distribuidos en seis provincias cubanas. El proyecto forma parte de los esfuerzos de cooperación en energías renovables. 

En 2025, el embajador Hua Xin también señaló que empresas chinas estaban participando en la transformación energética cubana mediante equipos fotovoltaicos, vehículos eléctricos y otros productos vinculados con la energía limpia. 

La cooperación también se extiende a tecnología, agricultura y ciencia

Uno de los elementos que diferencia la relación actual de la que existía durante las primeras décadas es la cantidad de sectores involucrados.

En la declaración conjunta de 2025, los dos países acordaron profundizar la cooperación científica y tecnológica en áreas como ciberseguridad, nanotecnología, biomedicina, agrotecnología, biodiversidad, cambio climático, energía, transformación digital, robótica y automatización.

También se planteó continuar con proyectos conjuntos de investigación, construcción de laboratorios y transferencia de tecnología dentro de los mecanismos de cooperación asociados a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. 

En el ámbito agrícola, la cooperación tiene especial relevancia para Cuba debido a la necesidad de aumentar la producción nacional de alimentos y reducir determinadas vulnerabilidades de abastecimiento.

Una relación marcada por el contexto económico cubano

El aniversario de 2026 se produce además en un momento de fuertes dificultades económicas para Cuba.

La isla atraviesa problemas relacionados con el suministro energético, las divisas, el acceso a determinados mercados y las dificultades para financiar importaciones. Al mismo tiempo, durante 2026 el Gobierno cubano ha impulsado reformas orientadas a ampliar la participación del sector privado y modificar determinadas reglas económicas.

Reuters informó a finales de septiembre que Cuba estaba intentando atraer mayor inversión extranjera y desarrollar reformas económicas, mientras su Gobierno señalaba que las restricciones estadounidenses continuaban afectando sus posibilidades de realizar determinadas operaciones internacionales. 

En paralelo, Estados Unidos mantiene un amplio régimen de sanciones relacionadas con Cuba. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense (OFAC) señala que las operaciones con Cuba están sujetas a las regulaciones y autorizaciones establecidas por el régimen de sanciones estadounidense. En septiembre de 2026, además, Washington introdujo nuevas modificaciones y medidas relacionadas con esas sanciones. 

Este contexto es importante para comprender por qué la relación comercial con China tiene relevancia para La Habana: no se trata únicamente de intercambiar productos, sino también de buscar mecanismos de inversión, financiación, tecnología y cooperación que permitan mantener determinadas actividades económicas.

Beijing reafirma su respaldo político a La Habana

El aniversario también tuvo una dimensión política.

El 28 de septiembre, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, afirmó que durante los 66 años de relaciones la amistad entre ambos países se había mantenido y que, bajo la orientación de sus respectivos gobiernos, la construcción de una comunidad de futuro compartido China-Cuba había continuado avanzando.

El portavoz reiteró además el respaldo de Beijing a Cuba en la defensa de su soberanía y su oposición a la injerencia extranjera.

La posición china también se había expresado pocos días antes en Naciones Unidas. El vicepresidente chino Han Zheng pidió el levantamiento del bloqueo estadounidense contra Cuba durante su intervención en la Asamblea General de la ONU. Esta postura forma parte de la política exterior que Beijing mantiene desde hace años respecto a las sanciones estadounidenses contra la isla.

El comercio como uno de los desafíos hacia los próximos años

Pese a la amplitud de la relación bilateral, el comercio entre Cuba y China enfrenta desafíos.

Uno de ellos es la capacidad cubana para incrementar sus exportaciones. Los datos disponibles muestran históricamente una relación comercial en la que las compras cubanas de productos chinos han tenido un peso considerable, mientras que la oferta exportadora cubana hacia China se concentra en un número reducido de productos, entre ellos níquel, azúcar, tabaco y productos del mar.

Por ello, uno de los objetivos señalados en los documentos bilaterales recientes es ampliar la cooperación más allá del comercio tradicional y avanzar hacia inversión, producción conjunta, transferencia tecnológica, agricultura, energía y proyectos industriales.

La declaración conjunta de 2025 estableció precisamente que ambos países buscarían aprovechar las oportunidades derivadas del desarrollo económico chino y del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de Cuba hasta 2030 para ampliar la cooperación económica, comercial y financiera.

Una relación que llega a una nueva etapa

Los 66 años de relaciones diplomáticas encuentran a China y Cuba con una agenda bilateral mucho más extensa que la existente en 1960.

El comercio, las inversiones, la energía renovable, la agricultura, la tecnología, la salud, el turismo y los intercambios culturales forman actualmente parte de una relación que ambos gobiernos califican de estratégica.

La conmemoración de septiembre de 2026 no significó, según las fuentes oficiales revisadas, la firma de un nuevo gran tratado comercial. Sí sirvió, en cambio, para reafirmar una relación económica y política que ya cuenta con numerosos mecanismos de cooperación y que ambos gobiernos pretenden ampliar.

En ese sentido, los 66 años de relaciones entre Beijing y La Habana funcionan como un punto de continuidad y, al mismo tiempo, como una referencia para los próximos años: China busca mantener su cooperación con Cuba y la isla busca ampliar sus vínculos económicos internacionales en medio de un escenario marcado por restricciones financieras, dificultades energéticas y cambios en su modelo económico.


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