La segunda jornada de las Casetas de la Feria de Cali cerró con un balance más que positivo en el oriente de la ciudad, donde el Coliseo María Isabel Urrutia se convirtió en un punto de encuentro para la música, la cultura y la convivencia. La fiesta llegó a los barrios con una propuesta que mezcló géneros, generaciones y públicos, confirmando que la Feria se vive en todos los territorios.
La programación fue tan diversa como la ciudad. Desde el rap bogotano hasta la salsa caleña, la tarima reunió artistas locales y nacionales. El rapero El Kalvo celebró su primera participación en la Feria, destacando la energía del público y el intercambio cultural. Por su parte, la tradición salsera estuvo representada por Gustavo Rodríguez y La Salsa Caleña, quienes compartieron más de 36 años de historia musical con la comunidad de Mariano Ramos.
El ambiente se encendió con MaikCel, el Ambrustiboy de Cali Calentao, quien conectó de manera especial con su gente, y con Nino Caicedo, que hizo vibrar al público en una noche cargada de emoción y orgullo barrial.
Las familias, jóvenes y adultos mayores disfrutaron de un evento pensado para todos. Asistentes de sectores como Valle del Lili y Quintas de Salomia resaltaron la variedad musical y el buen ambiente, mientras que visitantes internacionales, como turistas europeos, se sumaron al baile y la celebración, demostrando el alcance global de la Feria.
Estas jornadas descentralizadas fortalecen la identidad cultural, acercan la fiesta a los barrios y reafirman por qué Cali sigue siendo un referente mundial de la salsa, la música y la alegría.

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