Andrés Ricci sostuvo desde prisión que buscará demostrar irregularidades judiciales.
Desde la cárcel de Picaleña, en Ibagué, Andrés Gustavo Ricci volvió a pronunciarse sobre el proceso judicial que lo mantiene condenado por el feminicidio agravado de la expatinadora Luz Mery Tristán. Durante una entrevista, el empresario insistió en que nunca existió un historial de maltrato físico durante la relación y cuestionó la tesis presentada por la Fiscalía, que planteó la existencia de un supuesto ciclo de violencia antes del crimen registrado el 4 de agosto de 2023.
Según explicó, jamás hubo testigos que afirmaran haberlo visto golpeando a su entonces pareja y sostuvo que varias situaciones expuestas durante el juicio fueron interpretadas de manera equivocada. Incluso aseguró que algunos episodios familiares ocurridos durante viajes a San Andrés y otras ciudades terminaron siendo utilizados como antecedentes de agresión, aunque, según él, en esas ocasiones simplemente decidió retirarse para evitar discusiones mayores.
En medio de sus declaraciones reiteró enfáticamente: “Nunca hubo una persona que pudiera decir que me vio pegándole a Luz Mery. Jamás”.
Ricci también puso en duda varios testimonios presentados durante el juicio, afirmando que algunos fueron preparados para respaldar la acusación por feminicidio agravado. Entre los casos mencionó una presunta agresión ocurrida meses antes en un almacén de Bogotá, versión que, según dijo, fue desvirtuada mediante documentos, fotografías y declaraciones que, asegura, no recibieron la valoración correspondiente por parte del despacho judicial.
Asimismo, manifestó que mantenía una relación cercana con la familia de Luz Mery Tristán y recordó que conservaba buena comunicación con sus hijos. Agregó que ambos tenían organizada su boda y proyectaban varios viajes familiares, razones por las cuales considera que la imagen de una relación marcada por constantes agresiones no corresponde a la realidad.
El empresario también afirmó que la presión mediática y social generada tras la muerte de la excampeona mundial de patinaje terminó influyendo en el desarrollo del proceso.
Finalmente, aceptó responsabilidad por lo sucedido aquella noche, aunque reiteró que nunca actuó con intención de asesinar a Tristán. Además, anunció que continuará promoviendo acciones judiciales con las que espera demostrar las presuntas irregularidades que, según sostiene, rodearon todo su proceso penal.
