En un operativo relámpago en la localidad de Santa Fe, la Policía Metropolitana de Bogotá logró la captura de Luis Miguel Castellanos. El sujeto transportaba la suma de 631 millones de pesos en efectivo ocultos en un morral, sin poder justificar su procedencia legal ante las autoridades.
El hallazgo se produjo en pleno corazón de la capital, coincidiendo con la apertura de las urnas para las elecciones legislativas de este domingo 8 de marzo. La actitud nerviosa del sospechoso al notar la presencia policial motivó una requisa detallada que terminó en el decomiso del botín.
Los uniformados encontraron fajos de billetes de alta denominación que el portador no pudo sustentar. De inmediato, Castellanos fue puesto a disposición de las autoridades competentes para iniciar el proceso de judicialización por delitos financieros y electorales.
La Fiscalía General de la Nación imputará al detenido el presunto delito de lavado de activos. Paralelamente, se adelantan investigaciones de inteligencia para determinar si este dinero estaba destinado a la financiación irregular de campañas políticas o compra de votos.
Este decomiso se suma a otras incautaciones reportadas en regiones como La Guajira, encendiendo las alarmas nacionales. Las autoridades sospechan de una red organizada que intenta influir en los resultados de las consultas interpartidistas mediante economías criminales.
El presidente Gustavo Petro reaccionó al suceso a través de sus redes sociales, destacando la efectividad de los controles. El mandatario calificó la captura como un golpe certero contra la corrupción que intenta empañar la jornada electoral del 2026.
Por ahora, el implicado permanece bajo custodia mientras se rastrea el origen del dinero en la localidad de Santa Fe. Las penas por blanqueo de capitales podrían significar varios años de prisión para Castellanos si se comprueba su responsabilidad.


