Entre aplausos, canastas y emociones, Neiva se convirtió en el epicentro del talento cestero con la Copa Sampedrina de Baloncesto, un evento que reunió a clubes juveniles de distintas regiones del país, justo en la antesala de las tradicionales fiestas de San Pedro.
Durante varias jornadas, los escenarios deportivos de la ciudad vibraron con encuentros de alto nivel, donde la pasión por el baloncesto y el espíritu competitivo fueron protagonistas.
Semillero en crecimiento
El torneo no solo fue una fiesta deportiva, sino también una vitrina para el talento emergente del Huila. Jóvenes atletas demostraron que el trabajo constante en los semilleros comienza a dar frutos.
“Estos espacios son vitales para el desarrollo de nuestros deportistas. La Copa Sampedrina fortalece la base del baloncesto huilense y nos permite proyectar el futuro del deporte en el departamento”, destacó Edwin Velázquez, presidente de la Liga de Baloncesto del Huila.
Cultura e integración
Más allá de los marcadores, la Copa Sampedrina se consolidó como un espacio de integración familiar y cultural, alineado con el espíritu festivo de las celebraciones sampedrinas. Padres, entrenadores, niños y visitantes compartieron tribuna, emoción y alegría.
“El baloncesto sigue demostrando que es mucho más que un deporte: es una herramienta de transformación social, de unión y de oportunidades”, concluyó Velázquez.
Con eventos como este, el Huila reafirma su compromiso con el deporte como eje del desarrollo juvenil y social.




