Nancy Moya y Jorge Mesa asumen Cobertura Educativa y Tesorería Departamental.
En un acto administrativo desarrollado en la capital del departamento, la administración posesionó a dos funcionarios llamados a liderar áreas estratégicas del gobierno seccional. La llegada de nuevos responsables a Cobertura Educativa y Tesorería Departamental se interpreta como una señal de ajustes internos orientados a fortalecer la planeación, el control y la eficiencia institucional, en un momento donde la ciudadanía exige resultados visibles y manejo responsable de los recursos. Las designaciones buscan imprimir ritmo a procesos sensibles que impactan directamente a comunidades educativas y al funcionamiento financiero.
El nombramiento de Nancy Luz Moya Ramírez responde a la necesidad de consolidar políticas que garanticen acceso, permanencia y organización del sistema educativo en el territorio. Su experiencia acumulada en distintas dependencias públicas le permite asumir retos relacionados con cobertura, normatividad y articulación interinstitucional. Desde esta dirección se coordinan decisiones que inciden en matrícula, oferta académica y seguimiento a programas, factores determinantes para la calidad y equidad educativa.
En el frente financiero, Jorge Lozada Mesa asume la conducción de la Tesorería Departamental con un enfoque técnico y gerencial. Su formación como ingeniero industrial y su especialización en gestión de proyectos aportan una visión orientada a procesos, indicadores y resultados. La Tesorería cumple un papel clave en la administración de ingresos, pagos y flujos de caja, por lo que su liderazgo resulta determinante para garantizar estabilidad presupuestal y confianza institucional.
Las autoridades destacaron que ambos perfiles combinan conocimiento, trayectoria y capacidad de ejecución. En educación, se espera avanzar en cobertura con criterios de legalidad y transparencia, mientras que en finanzas se priorizará el uso eficiente de recursos y el cumplimiento oportuno de obligaciones. Los retos incluyen coordinación con municipios, control del gasto y fortalecimiento de mecanismos internos.
Con estas posesiones, el gobierno departamental envía un mensaje de continuidad administrativa y ajuste estratégico. La expectativa está puesta en que las nuevas direcciones consoliden equipos, optimicen procedimientos y traduzcan la experiencia de sus titulares en acciones concretas. El desempeño de estas dependencias será observado de cerca por sectores sociales, educativos y económicos, atentos a impactos reales en el corto y mediano plazo.
Desde la administración se indicó que el proceso de empalme avanzará de manera ordenada, garantizando continuidad operativa y respeto por los procedimientos vigentes




