El director de la CAM, CAMILO AGUDELO, destacó los avances significativos que el departamento del Huila ha logrado en la protección del Roble Negro (Trigonobalanus excelsa), una especie endémica y única en el mundo, catalogada En Peligro por la IUCN debido a la reducción de su hábitat y la presión humana. Según Agudelo, este árbol es un símbolo de los bosques altoandinos y su conservación representa un compromiso ambiental de largo aliento para la región.
Una de las estrategias más importantes impulsadas por la CAM es la creación y fortalecimiento de viveros comunitarios especializados en la reproducción del Roble Negro. Estos viveros requieren suelo nativo del bosque para garantizar la relación ectomicorrízica, un proceso biológico indispensable para la germinación y el correcto desarrollo de la especie. Este detalle técnico, explicó Agudelo, es lo que hace más complejo y valioso el trabajo de conservación.
Actualmente, el Huila cuenta con nueve viveros dedicados exclusivamente a esta especie, donde se han logrado obtener más de 2.000 individuos listos para ser sembrados en áreas estratégicas. Este esfuerzo no solo consolida un proceso de conservación ejemplar, sino que también involucra a las comunidades rurales en la protección activa de los bosques, fortaleciendo el tejido ambiental y social del territorio.


