Calores extremos para el Tolima

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Se advierte a los tolimenses sobre cambios climáticos previstos para febrero y marzo.

El Boletín Agroclimático del Tolima prende las alarmas en el departamento y pone bajo la lupa los meses de febrero y marzo de 2026. El informe oficial se convierte en una advertencia directa para comunidades urbanas y rurales, productores, autoridades y ciudadanos que sienten cómo el clima empieza a mostrar señales de cambio. El documento confirma que diciembre y enero transcurren con lluvias dentro de los rangos normales en el norte del Tolima y la zona de Nevados, mientras que Ibagué, el Oriente y el Suroriente registran precipitaciones por debajo del promedio histórico. Esta variación deja suelos más secos y aumenta la sensación térmica en varios municipios.

Para febrero de 2026, el reporte indica condiciones cercanas a lo habitual, aunque no exentas de riesgo. Se prevé que el departamento enfrente entre 10 y 18 días con lluvias intermitentes, un escenario que obliga a mantener la vigilancia. En zonas como el sur, suroriente e Ibagué se presenta una leve disminución de las precipitaciones, situación que incrementa la posibilidad de altas temperaturas y pérdida de humedad en los suelos. Las autoridades insisten en el uso responsable del agua, especialmente en sectores rurales donde los cultivos y la ganadería dependen del equilibrio climático.

El panorama cambia de manera significativa en marzo, cuando se anticipa un aumento generalizado de las lluvias en todo el Tolima. El boletín advierte que podrían presentarse entre 12 y 24 días lluviosos, marcando el inicio de la primera temporada de lluvias del año. Este incremento eleva el riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y afectaciones en vías terciarias y zonas rurales. Municipios históricamente vulnerables vuelven a estar en el radar de los organismos de socorro, que refuerzan planes de contingencia.

El informe señala que existe un 75 % de probabilidad de que el fenómeno ENOS se mantenga en condiciones neutrales, lo que se traduce en un clima cercano a lo normal, aunque con leves incrementos de lluvias en la región Andina por efectos residuales de La Niña. Entre los principales riesgos para febrero se identifican incendios forestales, tormentas eléctricas, pérdida de humedad del suelo y posibles inundaciones localizadas. Frente a este escenario, la directora de Gestión del Riesgo del Tolima Andrea Mayorquín hace un llamado directo a la comunidad tolimense para adoptar medidas de prevención, atender las recomendaciones oficiales y reportar cualquier emergencia a tiempo. La articulación entre autoridades, ciudadanía y organismos de socorro se vuelve clave para reducir impactos y evitar que las alertas se conviertan en tragedias anunciadas.


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