Alias Calarcá, señalado como segundo al mando de la estructura armada liderada por Iván Mordisco, se pronunció hace unos días sobre el accionar del grupo y su relación con las comunidades. En sus declaraciones, aseguró que las armas que poseen “pertenecen al pueblo” y que su uso, según él, está orientado a la defensa de las comunidades, aunque insistió en que deben emplearse en momentos específicos.
Frente a las denuncias por extorsiones a comerciantes, alias Calarcá afirmó que no se trata de una práctica generalizada, sino de casos puntuales. Según indicó, “son unos pocos” los que, a su juicio, generan afectaciones o buscan desprestigiar la organización. No obstante, reiteró que mantendrán lo que denominan su “política financiera”, argumentando que es necesaria para garantizar la sostenibilidad del grupo.
En ese sentido, señaló que algunos comerciantes se rehúsan a realizar aportes, lo que ha derivado en tensiones. También responsabilizó al Estado por el incumplimiento de acuerdos, especialmente en temas económicos, lo que —según su versión— ha influido en la continuidad de estas prácticas. Finalmente, negó que sus hombres realicen patrullajes constantes, aunque insistió en que seguirán con sus mecanismos de financiación para evitar, en sus palabras, “morirse de hambre”.
Estas declaraciones se conocen en medio de un contexto de creciente preocupación por la seguridad en varias regiones del país, donde comerciantes y comunidades han denunciado presiones económicas ilegales y presencia de grupos armados, situación que continúa siendo motivo de atención para las autoridades.




