Dylan José Agámez fue encontrado muerto en el río Magdalena tras varios días desaparecido.
El descubrimiento del cuerpo del menor identificado como Dylan José Agámez, quien había desaparecido en aguas del Magdalena, generó consternación entre los habitantes de Honda y municipios vecinos. La situación, que se desarrolló durante varios días, movilizó a múltiples entidades que trabajaron de manera coordinada para localizar al adolescente reportado como perdido luego de un incidente acuático ocurrido en el sector de Villa Marina, en jurisdicción de Flandes. La comunidad, que siguió de cerca cada reporte emitido por los equipos oficiales, expresó su tristeza al confirmarse el desenlace de la operación.
Desde el momento en que se notificó la desaparición, organismos especializados pusieron en marcha un plan de reacción que incluyó recorridos constantes por diferentes tramos del afluente. Participaron unidades de Bomberos de Flandes, personal del Ejército, agentes de la Policía y miembros de PONALSAR, quienes emplearon herramientas náuticas, sistemas de localización y técnicas de rastreo adaptadas a corrientes amplias y zonas de difícil acceso. A pesar de los obstáculos naturales y de las condiciones cambiantes del nivel del río, los grupos asignados mantuvieron un ritmo continuo de patrullaje. Los informes diarios resaltaron la dedicación del personal, que permaneció activo incluso en horarios nocturnos con el fin de ampliar el rango de exploración. Las autoridades mantuvieron comunicación con familiares del menor, quienes aguardaban novedades mientras se intensificaban los procedimientos sobre la cuenca.
Finalmente, luego de días de esfuerzos acumulados, los socorristas notificaron la ubicación del cuerpo en el municipio de Honda, en una parte del terreno apartada del punto donde se originó la emergencia. La distancia recorrida por la corriente confirmó sospechas previas sobre el comportamiento del caudal, lo cual había llevado a extender el perímetro de inspección. Tras la recuperación, representantes departamentales expresaron solidaridad con los allegados del joven y resaltaron la labor conjunta de las instituciones involucradas. La gobernadora encargada señaló que el resultado, aunque doloroso, permitió cerrar la fase de búsqueda y activar protocolos posteriores de acompañamiento. Asimismo, la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo anunció que permanecerá en contacto con la familia para brindar ayuda emocional e institucional.
Habitantes de la zona recordaron que incidentes similares han ocurrido durante temporadas de aumento hídrico, situación que reitera la importancia de fortalecer campañas preventivas y adoptar medidas que reduzcan accidentes en áreas cercanas al río. Las autoridades locales indicaron que continuarán evaluando mecanismos de seguridad para minimizar riesgos futuros y promover prácticas responsables entre visitantes y residentes que frecuentan las riberas durante temporadas de alta afluencia, reforzando así la articulación institucional orientada a prevenir nuevos episodios lamentables en la región. Todo ocurrió bajo supervisión permanente.


