Con jornadas pedagógicas y acciones de control ambiental, el Dagma dio inicio a una serie de operativos nocturnos en el corredor gastronómico de la calle 44, los cuales son liderados por la directora Lina María Botía Muñoz, como parte de una estrategia integral para fortalecer el cumplimiento de la normatividad ambiental. En este contexto, las intervenciones están orientadas a reducir las afectaciones derivadas de la mala disposición de residuos, así como del uso inadecuado de equipos de sonido, situaciones que impactan de manera directa la calidad de vida de los residentes.
De igual manera, la estrategia contempla un componente educativo dirigido a los comerciantes y administradores de establecimientos, con el fin de promover buenas prácticas ambientales y prevenir la imposición de sanciones. Asimismo, se busca generar mayor conciencia sobre la responsabilidad compartida en el cuidado del espacio público y el entorno urbano.
Adicionalmente, estas acciones apuntan a mejorar la convivencia ciudadana, proteger la salud pública y salvaguardar la fauna urbana, que suele verse afectada por el ruido excesivo y la acumulación inadecuada de residuos. Finalmente, desde el Dagma se reiteró que los operativos continuarán de manera permanente y articulada, priorizando el diálogo, la prevención y el respeto por el medio ambiente, sin dejar de lado el ejercicio de la autoridad cuando sea necesario.


