El Comité Nacional de Paro Arrocero anunció movilización tras reunión del 21 de febrero.
La tensión vuelve a sentirse en el campo colombiano. Los productores de arroz anunciaron un nuevo paro nacional que sacudiría al país en plena recta final hacia las elecciones legislativas. La decisión fue adoptada durante el encuentro del 21 de febrero de 2026 por el gremio, en medio de un ambiente cargado de inconformidad y reclamos acumulados.
Los arroceros del centro del país, incluidos los del Tolima —uno de los mayores productores—, confirmaron que se sumarían a la movilización. La fecha tentativa para iniciar el cese de actividades sería el 2 de marzo, lo que deja al Gobierno con un margen mínimo para intentar frenar la protesta.
El detonante principal sigue siendo el bajo precio del arroz y la incertidumbre frente a la comercialización de la cosecha. Según voceros del sector, la rentabilidad del cultivo está en riesgo y miles de familias campesinas enfrentan un panorama económico complejo.
Desde comienzos de febrero, representantes del gremio habían advertido que el paro era una posibilidad real ante la falta de respuestas concretas del Gobierno Nacional. Aunque insisten en que las movilizaciones no son el camino ideal, aseguran que se han visto obligados a contemplarlas como medida de presión.
Las experiencias recientes no pasan desapercibidas. En 2025, las protestas del sector se extendieron durante varios días, con bloqueos en vías estratégicas y concentraciones masivas que generaron afectaciones en el transporte y el abastecimiento.
La coyuntura política agrega un ingrediente explosivo. El eventual paro se desarrollaría apenas días antes de las elecciones al Congreso, previstas para el domingo 8 de marzo. Analistas advierten que una movilización de esta magnitud podría impactar el clima electoral y la logística en varias regiones.
El anuncio también coincide con la reciente resolución del Ministerio de Agricultura, liderado por Martha Viviana Carvajalino Villegas, que fijó condiciones de comercialización y precios de referencia para el arroz paddy verde durante el primer semestre de 2026. Aunque la medida busca estabilizar el mercado, sectores del gremio consideran que resulta insuficiente y no garantiza la sostenibilidad del cultivo.
Mientras tanto, el país queda a la expectativa. Si no hay acuerdos de última hora, el campo podría convertirse nuevamente en epicentro de tensión nacional, justo cuando Colombia se prepara para acudir a las urnas.




